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Cuando ser tu propio jefe también tiene sus ventajas

A pesar de que en los últimos seis años, el número de autónomos ha descendido por culpa de la crisis económica, la idea de crear un negocio propio sigue siendo una de las alternativas más factibles a la hora de intentar dejar el pozo del desempleo. El ritmo de creación de puestos de trabajo en España es lento- el último dato del paro arroja una bajada de 14.688 personas en noviembre- y por ello muchos se animan a juntarse y poner de su parte para crear su propia empresa.

Si bien es cierto que para ello se necesita un mínimo colchón económico y contar con mucha paciencia y tranquilidad, lanzarse a la aventura de crear una empresa tiene sus ventajas. Ser tu propio jefe es un atractivo demasiado interesante: tú gestionas el día a día, controlas tu negocio con tus decisiones y con el horario que escojas. Económicamente hablando, también existen una serie de beneficios: no hay que aportar ningún tipo de capital inicial, los gastos se reducen mucho- poco más de 200 euros mensuales si no se acoge a la tarifa plana de 50 euros-.

Sin embargo, igual que existen ventajas también aparecen inconvenientes que complican las cosas. Quizás la que más lo haga es la de la incertidumbre de asegurar ingresos en las peores situaciones. Y es que eso, en muchos casos provoca que gran parte de los autónomos tengan que hacer frente con su propio patrimonio a las deudas que contraigan durante su negocio.

Ante esta tesitura de oportunidad de empleo, las entidades financieras están empezando a ofrecer el crédito a los autónomos. Esta ha sido siempre una de las exigencias del colectivo: la dificultad de acceder a financiación para sostener o poner en marcha un negocio.

Con los últimos datos en la mano de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UTA), publicados por el boletín del Banco de España sobre la evolución de los saldos financieros y las operaciones de préstamos y créditos, las tornas están cambiando. El crédito a este colectivo en octubre aumentó un 0,2% respecto al mes anterior, una situación que no se repetía desde hace meses. 

Las entidades bancarias, además de facilitar el acceso al crédito, ofrecen un respiro a aquellos autónomos que apuesten por arriesgarse e intentar que su negocio sea todo un éxito. Ese es el caso de Bankia que ofrece, entre otros servicios, ayudas para pequeñas y medianas empresas, autónomos con financiación y exención de comisiones durante los primeros meses de funcionamiento del proyecto. 

Pequeños pasos que junto a las últimas medidas del Gobierno aprobadas durante el pasado mes de octubre, en la que se impulsó el empleo para autónomos con la tarifa plana de 50 euros y se anunció la posibilidad de que los emprendedores acogidos a esta reducción en su cuota podrían contratar trabajadores a su cargo, están ayudando a que por ejemplo, 113.000 jóvenes menores de 30 años encuentren empleo, casi una tercera parte de los autónomos que trabajan en España.