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Mafia china y mujeres: De las peluquerías a burdeles clandestinos

La mafia china tiene su medio natural en las partes oscuras de la sociedad. Y no se relaciona con nadie. Es una macroorganización jerárquica, autosuficiente y «estanca». pero tiene una necesidad imperiosa: mano de obra para financiarse. Para ello necesita inmigrantes chinos a los que explotar. Así, lo retrata La Vanguartdia en un amplio reportaje.

La mafia china tiene una estructura cuasi empresarial como explican los expertos policiales. Su mano de obra está compuesta por inmigrantes a los qque recluta de zonas rurales y pobres de China. Lo hace «por la fuerza» o «aprovechándose» de la extrema necesidad de estas personas. Una vez aquí estas personas son explotadas laboralmente en sectores legales, como los restaurantes, las tiendas. Pero no solo laboralmente. También sexualmente en peluquerías, centros de masaje o burdeles. Así se generan unos beneficios que luego serán blanqueados.

La Policía, en su lucha contra las mafias, choca con barreras, iciomáticas culturales y de confianza. La impermeabilidad de esta mafia complica mucho la tarea policial. Las personas que están siendo explotadas no confían en la gente de aquí, ni mucho menos en la policía. ¿Qué hacer? En Cataluñaa han puesto un sistema pionero que apuesta por una atención integral a estas víctimas. Se las aparta totalmente de la organización y tienen un lugar para vivir, una manutención y, incluso, asistencia psicológica.

Los Mossos llevaron a cabo hace un año una macrorredada contra las peluquerías chinas en Barcelona. Registraron un centenar de locales para que en su interior se ofrecían 'servicios sexuales'. En algunos casos 'masajes' con el conocido 'happy-end' y, en otros, directamente relaciones sexuales que proporcionaban mujeres forzadas a prostituirse.

Ante la presión policial la mafia ha optado por desviar la prostitución hacia pisos francos, amparados por la inviolabilidad del domicilio. La ley protege las viviendas y los agentes no pueden acceder. De esta manera la policía no pilla de forma flagrante los delitos que tienen lugar en su interior.