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Un niño muere por la picadura de una araña

Branson Riley, un niño estadounidense de apenas cinco años, ha muerto después de que una araña le picase en el hombro. La picadura se produjo cuando el pequeño estaba en su casa y enseguida se le enrojeció la zona e incluso le salió un edema. 

Sin embargo, como demuestran algunas fotografías que tomo su familia, a las pocas horas le salió un habón, más grande de lo que suele ser habitual en estos casos. 

El niño fue trasladado al hospital y nueve horas después de la picadura presentaba una enorme erupción bastante dolorosa, según la última foto que le tomaron. Cinco horas después de esta última foto Riley perdió la vida. 

Jessica Carlise, la madre del niño, ha decidido difundir las fotos y contar la historia para alertar así de los peligros que puede conllevar la picadura de una araña reclusa parda. 

Tras llegar al hospital, el niño recibió tratamiento con antibióticos y esteroides y parecía que el estado del niño no era grave. Sin embargo, con el paso de las horas su salud empezó a empeorar y decidieron trasladarle con urgencia al centro infantil de Huntsville, porque Branson se quejaba de fuertes dolores de cabeza y de estómago. 

Una vez que llegó al centro y los médicos vieron los síntomas, trasladaron al niño a la unidad de cuidados intensivos y ponerle oxígeno. Según ha relatado su madre en Al.com, de repente empezaron a llegar corriendo muchos médicos hasta la habitación del pequeño. «Nunca había visto a tantos médicos en una habitación», ha explicado. También ha contado que fue una enfermera la que salió al pasillo para informarle de que «su corazón se había detenido». Además, el pequeño tuvo varias hemorragias internas. 

Según ha contado Jessica el último deseo de su hijo esta que donase sus juguetes y sus regalos de Navidad a los niños de África, y así lo ha hecho.