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Ministro Justicia advierte a Mas que superar la ley con la acción de las masas tiene «infausto» recuerdo en Europa

Contrapone la defensa de la voluntad general de Rousseau con las «inquietantes» ideas del filósofo nazi Carl Smittch

MADRID, 2 (EUROPA PRESS)

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha advertido este martes al presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, que superar «la ley democrática mediante la acción supuestamente legitimadora de las masas resulta de lo más inquietante y, tiene antecedentes de infausto recuerdo». «Todos los conocen», ha agregado durante su intervención en los desayunos de Europa Press.

El ministro, que ha citado al filósofo jurídico alemán Carl Smittch, que ejerció diversos cargos bajo el régimen nazi, ha recordado que, tras un siglo tan convulso como fue el XX, «el regreso a este tipo de planteamientos compromete los derechos y las libertades de todos los españoles, apelando al liderazgo carismático de un líder y a la movilización en la calle de las masas para confundirlas con el conjunto de la sociedad».

«Desde que Rousseau la definió, la libertad general es la que funda el derecho de las sociedades democráticas y que en la que está la base misma de la soberanía nacional. Esa sustitución de Rousseau por Carl Smittch, defensor de la superación de la ley democrática mediante la acción supuestamente legitimadora de las masas, a mi me resulta de lo más inquietante», ha precisado.

«Eso es lo que no es sencillamente democrático. En un Estado con unos estándares mínimos de calidad democrática resulta urgente deshacer cuanto antes esa idea letal, que se trata de difundir desde algunos ámbitos, de que la política es algo distinto y contrapuesto a la ley y que, por tanto, los tribunales no pueden intervenir en los asuntos de la política», ha precisado.

Ha indicado también que la Justicia, tiene que estar preparada para responder al desafío que supone la «subversión de los principios democráticos que está detrás de los intentos de una determinada voluntad de situarse por encima de la general».

NOS JUGAMOS LA DESAPARICIÓN DE LA DEMOCRACIA

El titular de Justicia ha advertido además que si la ley no se respeta, la democracia podría correr peligro. «Sin respeto a la ley la política desaparece de un plumazo y con ella desaparece la democracia», ha precisado. » Eso, entre otras cosas, aunque les pueda parecer algo grandilocuente, es lo que nos estamos jugado», ha añadido.

«Dejemos actuar a la Justicia y a quienes tienen la responsabilidad de velar por la defensa del interés general. Dialoguemos tanto como haga falta pero no opongamos una cosa a la otra, no son excluyentes. Fuera de la ley no se puede hablar de nada y dentro de ella se puede hablar de todo», ha puesto de manifiesto.

El ministro de Justicia ha abordado también la postura de la Fiscalía General del Estado durante los días previos a la presentación de la querella por la celebración del proceso participativo en Cataluña el 9 de noviembre, que contó con la oposición de los representantes del Ministerio Público catalanes.

«El gobierno puede dar instrucciones a la Fiscalía en aplicación del artículo octavo del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal pero consideró que no era necesario», ha revelado Catalá. «La Fiscalía, desde el primer día, estuvo trabajando y no hubo que promover su actuación», ha agregado, además de calificar su trabajo como de «magnífica calidad».

EL PROBLEMA NO FUE DE LOS CIUDADANOS

El ministro ha dudado, además, de que, durante la jornada, fueran a votar tantas personas como aseguró la Generalitat catalana. » No sé si son tantos los que fueron a votar», ha indicado. Ha puntualizado que el problema generado no es de los ciudadanos sino «de una administración que cometió actos vedados por el Tribunal Constitucional».

A pesar de ello, ha admitido que no se puede «desconocer» la realidad social de Cataluña, en la que una de la cada tres personas que tenían derecho al voto «parece que se manifestaron a favor de la independencia». La idea del Gobierno y de su presidente, Mariano Rajoy, es la de trabajar por la prosperidad de todos los españoles, también los que residen en Cataluña.