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Delorean: «Lo del secuestro en México está olvidado, iremos con el próximo disco»

Los chicos de Delorean no paran. Hace más de una año que vio la luz 'Apar', su último disco, con el que aún siguen girando por las salas de la geografía española. Este mismo viernes 28 de noviembre tocarán en la sala Madchester de Almería, dentro del ciclo Club Reserva 1925 (por el que pasarán otros artistas como Kiko Veneno o el grupo Is Tropical), con el que repetirán el 12 de diciembre en Málaga.

Pero además de apurar los últimos conciertos de esta gira, la banda vasca ya está inmersa en plena producción de su próximo disco. Según nos ha contado Igor Escudero (batería), el próximo trabajo será «más animado, mucho más electrónico, pero tampoco va a ser una especie de 'Subiza 2.0'».

'Apar' salió hace más de un año pero no paráis con la gira… ¿Qué tal va?

Sí, sí. Estamos aprovechando los últimos meses para tocar ya las últimas fechas con este disco.Tocamos este viernes en Almería y el sábado en Valencia.

Muy a gusto, la verdad. Sobre todo el último concierto que tocamos en Bilbao, en el Bime, con el que nos quedamos con muy buena sensación de boca, la verdad.

Vuestro último disco suena algo distinto a lo que veníais haciendo (más instrumentación, más peso de voces femeninas…) ¿Por qué ese cambio?

Sobre todo piensa que con el anterior disco ('Subiza'), tocamos un montón fuera y en España también. En el 2010 hicimos 150 conciertos y en 2011 unos 90. Acabamos un poco quemados con el asunto, la verdad, un poco hartos de tocar las canciones de 'Subiza' y de cómo estaban hechas. Entonces yo creo que el disco nace un poco como una consecuencia a todo eso.Nos apetecía tocar mucho más, y quizás hacer algo más tranquilo…

¿Cómo trabajáis para adaptar las canciones del disco al directo? Por ejemplo, el tema de las voces femeninas (bastante presentes en 'Apar')

Cuando empezamos a tocarlas, vimos que las canciones antiguas y las nuevas eran muy diferentes entre sí. Tuvimos que adaptar tanto las viejas como las nuevas, encontrar un punto medio. Las viejas las hicimos más lentas y algunas de las nuevas un poco más rápidas, para que tuviera más equilibrio.

En cuanto al tema de las voces… Antes solíamos llevar a nuestra amiga Isa (de Aries) y solía hacer coros con nosotros. Pero últimamente no ha venido, entonces lo solemos hacer con algunos pregrabados o, directamente, la canción que tenga una voz de chica muy protagonista no la tocamos.

¿Y nunca os habéis planteado ampliar el grupo? ¿O estáis muy a gusto solo vosotros cuatro?

Por ampliar y por tener más medios sí. Lo que pasa es que al final la economía es lo que manda. Y si vives de esto, tienes que controlar los gastos. Cuanta más gente lleves a bordo todo es mucho más cómodo, pero también el dinero que te queda es mucho menor.

¿Cómo ves el panorama musical español en la actualidad?

Yo creo que en España lo de girar por salas, sobre todo entre semana, siempre ha sido durísimo. Nosotros lo hemos hecho muchas veces y, al final, la experiencia que queda es que si quieres tocar un martes solo lo puedes hacer en Madrid o en Barcelona. Por poner un ejemplo, quizás un martes en Valladolid no vas a meter a mucha gente en la sala.

Y siguiendo un poco con la salud de la música en España, yo creo que hay un montón de festivales. Cada vez hay más y eso es bueno para que los grupos se vayan dando a conocer y tengan mayor exposición. Pero al final a nosotros lo que más nos gusta es tocar en salas, la verdad.

Normalmente a los grupos les cuesta 'mojarse' a la hora de elegir entre sala o festival… ¿Por qué vosotros lo tenéis tan claro?

Porque creo que al final en un festival el concierto no es algo exclusivamente tuyo. Lo que quiero decir es que, a lo mejor, la gente que va al festival no ha ido solo a verte ti, sino que mucha gente va para ver a otros grupos. También mola poder sorprender a esa gente y hacer que estén a gusto viéndote. Pero cuando tocas en una sala yo creo que la gente que va a verte realmente lo hace con interés. Yo creo que ahí es cuando se da la mejor con el público. Pero en los festivales también nos lo pasamos muy bien (risas)

Vuestro éxito en España ha crecido, pero primero tuvisteis más reconocimiento fuera ¿Cómo se lleva eso? ¿Por qué creéis que os pasó?

Yo creo que aquí también tenemos un montón de seguidores. Y antes de que nos fuese bien fuera ya vivíamos de la música. Tenemos la suerte de llevar muchos años viviendo de la música. Quizás luego, entre el 2009 y el 2010, hubo un reconocimiento como más masivo, Con mejores críticas, premios, aparecer en un montón de sitios… Pero nosotros no le damos importancia al hecho de que fuera nos ha ido bien y por eso nos va bien aquí.

Yo creo que lo importante es que allá donde vayas la gente esté a gusto viéndote y que tú también estés a gusto tocando para ellos. Ese es el mayor reconocimiento. Nosotros nos quedamos con que cuando vayas a tocar a una sala, haya gente viéndote.

¿Es muy distinto el público de España y el de fuera?

Cada país tiene sus manías y su manera de ser. Para mí la noche no es una ciencia cierta. No puedes decir: los españoles son de esta manera, los estadounidenses son de esta, y los mexicanos de esta.

Depende de un montón de factores: de si la gente está a gusto o a lo mejor está apalancada, de si tú estás tocando súper bien o estás tocando fatal… No sé, depende de cada noche. Por eso no nos gusta generalizar en cuanto al público.

Delorean nació en el año 2000. ¿Cómo valoráis casi 15 años de trayectoria? No es fácil mantenerse tanto tiempo…

Hombre, echas la vista atrás y son un montón de años, ¿no? Pero a su vez, nosotros lo vemos más como que hay mucha gente que, a lo largo de su vida, tiene mogollón de grupos y proyectos diferentes, pero nosotros hemos tenido la suerte de que siempre hemos tenido el mismo. Además, antes de tener el grupo ya éramos amigos, por lo tanto el grupo es como una extensión más de nuestra amistad.

Nuestra amistad y nosotros como personas también nos hemos ido desarrollando en paralelo a la carrera del grupo. Y eso nosotros lo notamos mogollón. Yo creo que es una de las claves por las cuales seguimos aquí después de tantos años. Tuvimos la suerte de empezar muy jóvenes en esto. Ahora somos mayores pero tampoco me considero súper ultra viejo todavía (risas)

Ser amigos ha sido una de vuestras claves pero, ¿esto también tiene su lado malo?

Nosotros siempre decimos que al final el grupo acaba siendo un matrimonio de cuatro personas. Es como todo, hay momentos súper buenos y hay momentos malos en los que igual no nos ponemos de acuerdo. Pero bueno, somos como hermanos, por lo tanto pasas página y ya está. Nos acabamos echando unas risas.

¿Cuáles son los momentos qué más os han marcado como grupo?

Yo creo que buenos hay un montón. Por ejemplo, cuando de repente vimos que el grupo empezaba a ir bien fuera, que de repente teníamos un montón de buenas críticas, que de golpe todo el mundo te empieza a llamar por teléfono y recibes 200 mails al día… Entonces flipas un poco. Es un shock pero también te hace sentirte bastante bien. Eso nos ayudó después de más de 10 años de carrera, porque te hace valorarlo un montón. Es como un sueño cumplido.

Y cuando esto ocurre, ¿cómo se consigue mantener los pies en el suelo?

Sobre todo por lo que decía que a nosotros nos ha llegado después de 10 años tocando y tras varios discos. Está guay, notas de repente que has conseguido algo. Pero luego la realidad puede ser distinta. Pese a que te haya ido bien así, no quiere decir que tengas la vida solucionada, o que cada noche vayas a llenar… Incluso ya nos pasó teniendo buenas críticas: hicimos una gira americana y tocamos una noche en Seattle donde había 40 personas viéndonos.

Tienes que saber que hay una línea entre la realidad que es tocar cada noche y luego todo el 'hype' que puedes tener en internet. Eso es muy peligroso. Por ejemplo, hoy en día cuando vemos a alguien en internet que está súper expuesto lo magnificamos un montón… Entonces piensas que ese tío lo 'peta' y luego igual lo ves en Nueva York y hay 10 personas viéndole.

¿Y los momentos malos?

Momentos malos hemos tenido bastantes, la verdad, porque en 15 años te da para todo (risas).

Pero bueno, el peor fue lo que nos pasó en México (el 'secuestro virtual'), por supuesto. Pero ha pasado más de un año y ahora es como que me da bastante igual, la verdad. Lo tengo súper olvidado.

¿No habéis vuelto allí?

No, no. Con este disco no hemos ido, pero con el siguiente sí iremos. Lo que pasó pasó, y nos podía haber ocurrido en cualquier otro país. Tienes que verlo en frío y quitarle hierro al asunto.

¿Cómo va a ser el nuevo disco? ¿Irá en la línea de 'Apar'?

Estamos escribiendo canciones. Intentamos redondearlas un poco más. Faltan las voces, algunas guitarras… Estamos básicamente produciéndolo.

El disco va a ser más animado, mucho más electrónico. Pero tampoco va a ser una especie de 'Subiza 2.0', eso lo teníamos súper claro. Va a ser mucho más house, pero sin tener la producción de 'Subiza', que tiene millones de cosas todo el rato, sino que va a ser mucho más desnudo.

Eso entonces sí que lo mantenéis…

Sí. Nosotros siempre hemos dicho que al final somos un grupo de pop que se va manifestando en diferentes formas de música de baile. Es lo que sabemos hacer y es lo que nos sale de manera natural.