Quantcast

Así quedará la herencia de la Duquesa de Alba

Cayetana Fitz-James Stuart, la Duquesa de Alba, posee un gran carisma y trayectoria como jefa de una de las mayores fortunas de España, la Casa de Alba. El tema de las herencias suele ser un motivo de disputas familiares, y más cuando el patrimonio es tan grandioso, por eso la suya quedó escrita ante notario, rodeada de su familia, hace tres años, cuando tenía 85.

La vida de Doña Cayetana siempre ha estado marcada por su pertenencia a la alta aristocracia española, a la casa nobiliaria de Alba, una de las más antiguas de nuestro país, se remonta al siglo XIV, y que más títulos regenta debido a casamientos y herencias a lo largo de estos siglos. Cayetana se convirtió en la tercera mujer en dirigirla en sus más de 500 años de historia y el inmenso patrimonio que tiene es tan grande y valioso que tuvo que dejar por escrito 'el qué y a quién' nada más contraer matrimonio con Alfonso Díez. Los hijos se oponían y ella decidió distribuir su fortuna.

En el año 2011 se calculó que el patrimonio de la Casa de Alba estaba en torno a los 3.000 millones de euros, repartidos entre palacios y castillos, joyas, terrenos, obras de arte o acciones en bolsa y títulos nobiliarios, de los que 2.000 pertenecen a la gestión de esta, y el resto a la Duquesa.

En cuanto a la repartición, la parte legítima que corresponde proporcionalmente a los hijos de la duquesa sería dividida entre los seis a partes iguales, dejando un total de 55,5 millones de euros para cada uno, sumados a otros de la parte de mejora que dispone como ella quiera.

En cuanto a títulos, la gran mayoría irán a parar al primogénito mayor, Carlos Fitz-James, actual Duque de Huéscar, quién será el heredero de la gestión de la casa que regenta su madre, además de diversos palacios como el de Liria y Moterrey. El hijo de éste será, Fernando, será el propietario del amado Palacio de Dueñas donde actualmente reside, una finca de 9.452 metros cuadrados.

El resto de inventario del increíble patrimonio de la duquesa corresponderá a cada uno de sus seis hijos, Alfonso Martínez de Irujo, Jacobo Fitz-James Stuart, Fernando Martínez de Irujo, Cayetano Martínez de Irujo, Eugenia Martínez de Irujo, Carlos Fitz-James Stuart, y sus ocho nietos. La Duquesa de Alba dejó la parte de libre disposición como donativos a asociaciones benéficas.

¿VENCIÓ EL AMOR AL DINERO?

“Alfonso no quiere nada, ha renunciado a todo. No me quiere más que a mí”, decía la aristócrata en palabras a la cadena Cope hace tres años. Él renunció a batallar con los seis herederos por los bienes y en las capitulaciones del matrimonio entre ambos renunció a cualquier tipo de pensión, derechos u honores, así como al usufructo que pudiera corresponderle de la parte legítima.

Pero el funcionario solamente manifestó su voluntad a la renuncia, por lo que, en el momento de la muerte de su mujer, puede hacerla efectiva, o no. Un pacto que apaciguó los ánimos entre los hijos de Doña Cayetana, quienes no confiaban en que el matrimonio se había consumado por amor. Todo parece indicar que no habrá tormenta de riqueza en la familia aristocrática y noble de la Casa de Alba.