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Eutanasia y suicidio asistido: Reabierto el debate en España

El caso de Brittany Maynard, la estadounidense que decidió acabar con su vida a principios de este mes, ha vuelto a poner sobre la mesa el eterno debate de la eutanasia y el suicidio asistido. La joven de 29 años padecía un cáncer cerebral incurable, por lo que quiso ser ella misma la que decidiese cuándo acabar con su vida, para morir consciente y rodeada de su familia y amigos, antes de que su enfermedad avanzase más.

La eutanasia solamente es legal en Holanda, Bélgica Luxemburgo y en algunos estados de Estados Unidos (Oregón, Montana, Vermont y Nuevo México). Además, recientemente se ha aprobado una ley en Quebec (Canadá) que regula la sedación paliativa y la ayuda médica para morir. Sin duda alguna, siempre se ha tratado de un tema espinoso y polémico, pero el alcance mediático del caso de Brittany Maynard, que conmocionó al mundo entero, ha vuelto a reabrir el debate.

Como Maynard, hay millones de enfermos terminales alrededor de todo el mundo que, llegados a un punto de su enfermedad, deciden que prefieren morir dignamente en lugar de prolongar su sufrimiento. El último caso conocido en España es el de la madrileña Pilar García, que a sus 55 años, también padece un cáncer terminal. En una entrevista concedida a El Periódico, aseguró: “quiero morir serena, no hecha un trapo”. Después de luchar 14 años contra el cáncer, también señaló que le resultaba más fácil decir donde no tenía tumores que donde sí.

Tras conocerse su historia, varios medios publicaron que Pilar García habría programado su muerte para finales del mes de noviembre. Sin embargo, Manuel García, de la Asociación Derecho a Morir Dignamente, aclara que esta información no es exacta, ya que por el momento no ha elegido una fecha concreta. “Ella va a intentar continuar con su situación con la máxima calidad de vida posible”. Sin embargo, “el proceso de enfermedad que tiene es complicado, y el cáncer tan avanzado le irá produciendo una serie de dolores. Si se ve en una situación en la que no quiere estar, si existiese la posibilidad de poder recurrir a una medicación para disponer ella misma de su propia vida, lo haría”.

¿CUÁL ES LA SITUACIÓN LEGAL EN ESPAÑA?

Brittany Maynard programó su suicidio asistido para el pasado 1 de noviembre en el estado de Oregón, donde un médico le proporcionó un cóctel de medicamentos para acabar con su vida sin dolor. En España, esto no es legal según el artículo 143 del Código Penal, que habla de 'cooperación necesaria al suicidio'.

Según este artículo, quien “coopere con actos necesarios al suicidio de una persona” se enfrenta a una pena de prisión de dos a cinco años de cárcel, y la condena aumentaría de seis a diez si se llegara a ejecutar la muerte. En cualquier caso, en España aún no ha habido ninguna sentencia en este sentido, según explica García.

La ley se muestra tajante y castiga cualquier tipo de inducción al suicidio. Sin embargo, desde la Asociación Derecho a Morir Dignamente, denuncian que pude ser “un poco difuso” ya que “porque un médico te facilite la medicación, no quiere decir que luego tú la vayas a consumir”. También aclara que en la sociedad que vivimos actualmente, “los ciudadanos tienen la posibilidad de conseguir ellos mismos la medicación”.

En los últimos cuatro años, la cifra de enfermos terminales que ha acudido a Suiza para suicidarse se ha duplicado, superando las 600 personas entre 2008 y 2012, según las cifras publicadas por Journal of Medical Ethics. En Suiza la eutanasia está considerada un delito, pero el auxilio al suicidio no, por lo que muchos pacientes han encontrado en este país una alternativa para poder disponer de su propia vida.Los países que más practican el conocido como 'turismo de suicidio' son Alemania (268) y Reino Unido (126). Aunque en España las cifras no son tan altas, desde 2008 se conoce el caso de ocho enfermos terminales que han acudido allí para suicidarse.

Pero, ¿por qué el número no es tan alto en España como en otros países europeos? Además de porque, según apunta Manuel García, el proceso cuesta entre 6.000 y 8.000 euros, “se debe a que seguramente en nuestro país hay medios para que la gente pueda disponer de su propia vida de forma clandestina, sin necesidad de acudir a Suiza.

La eutanasia y el suicidio asistido clandestino en España son un hecho, aunque evidentemente no existen cifras que recojan cuántas personas recurren a estas técnicas. Manuel García defiende que lo que ahora se hace de forma clandestina salga a la luz y se “cree un observatorio de la muerte digna, para que se sepa cómo muere la gente”. Considera que esta información sería muy valiosa ya que, “en función de esos datos se podría regular de manera mucho más eficaz, y también se sabría qué medios habría que poner para que las personas pudiesen fallecer de la manera más digna posible”.

LOS CUIDADOS PALIATIVOS, ¿SON SUFICIENTE?

La Asociación Médica Mundial, la principal organización que lucha para garantizar la independencia de los profesionales sanitarios, así como su conducta ética, siempre se ha mostrado en contra de que la eutanasia y el suicidio asistido sean legales, principalmente porque va en contra de la función y el papel que, en teoría, deben desempeñar los médicos. Desde la AMM consideran que “el suicidio con ayuda médica es contrario a la ética y debe ser condenado por la profesión médica”. Sin embargo, aclaran que “rechazar el tratamiento médico es un derecho básico del paciente, y el médico actuaría éticamente respetando ese deseo incluso si el paciente muere”. Pero, si el paciente rechazase voluntariamente el tratamiento, estaría lejos de morir sin dolores y en condiciones dignas. 

La principal alternativa a la eutanasia son loscuidados paliativos, que todos los pacientes terminales tienen derecho a recibir. Precisamente, uno de los principales argumentos de losprofesionales sanitarios que están en contra de despenalizar la eutanasia y el suicidio asistido es que, con un sistema de cuidados paliativos desarrollado, los pacientes no la solicitarían.

Sin embargo, en España el 40% de las personas que requieren cuidados paliativos avanzados no los reciben, tal y como ha denunciado hace unas semanas la Sociedad Española de Cuidados Paliativos. Según recuerda Manuel García, de la Asociación Derecho a Morir Dignamente, todos los enfermos terminales tienen derecho a recibir atención paliativa, lo cual “a día de hoy no es posible por la falta de medios, porque no hay equipos suficientes, por los recortes…”

¿ES NECESARIA UNA LEY QUE REGULE EL DERECHO A UNA MUERTE DIGNA?

Este es el eterno debate, que recientemente se ha puesto de nuevo sobre la mesa. Según la última encuesta realizada por el CIS con respecto a este tema (en el año 2009), el 77,5% de la sociedad estaría a favor de que hubiese una ley que regulase el derecho a una muerte digna en nuestro país. La aceptación es alta, sin embargo, Manuel García opina que si este tema no está regulado aún “es por razones políticas”. 

En el año 2004 el PSOE incluyó en su programa electoral la posibilidad de estudiar cuestiones relacionadas con el final de la vida. Sin embargo, cuando Zapatero llegó al poder no se llevó a cabo, y para las elecciones de 2008 la propuesta desapareció. García opina que quizás no se ha llegado a hacer nunca “por miedo”.

Sin embargo, este tema parece que también se ha vuelto a poner sobre la mesa de los políticos. El pasado mes de septiembre el líder socialista Pedro Sánchez expresó su intención de incluir en la reforma constitucional el derecho a la muerte digna. Además, Manuel García recuerda que otros partidos como Podemos también se han mostrado a favor de la muerte digna. 

“En las próximas elecciones todo apunta a que las mayorías van a cambiar mucho, por lo que puede que nos encontremos con que la mayoría social que apoya regular la eutanasia se traduzca también en una mayoría parlamentaria para legislar en esta materia”, reflexiona Manuel García, de la ADMD.