Quantcast

El «sobrepeso» de Amanda Seyfried casi le hace perder algunos papeles

La historia de la joven actriz Amanda Seyfried ha vuelto a reabrir el debate sobre el peso y el aspecto físico de las 'celebrities'. 

Hace unas semanas la estadounidense publicó en su cuenta personal de Twitter un mensaje que decía lo siguiente: «Dato curioso: Casi pierdo varios papeles en mi carrera porque tenía sobrepeso. Incorrecto, América». 

A juzgar por el tweet, a Amanda Seyfired no parece que le afecten lo más mínimo este tipo de críticas. Sin embargo, deja muy claro que está totalmente en contra de los exigentes cánones de belleza que se han impuesto en la industria del cine. 

Y es que en la actualidad no es raro que se le dé más importancia al aspecto físico de las actrices que a su propio talento a la hora de interpretar. 

El caso de Amanda Seyfried acaba de hacerse conocido en las redes sociales, lo que ha hecho que se vuelva a reabrir el debate sobre la importancia del aspecto físico de las actrices de Hollywood, además de las exigencias y las presiones a las que suelen ser sometidas. 

Hace no mucho la también actriz Renée Zellweger avivó también la polémica ya que, a sus 45 años, ha decidido pasar por el quirófano hasta quedar prácticamente irreconocible. De hecho, este drástico cambio en su rostro le podría hacer perder el papel más importante de su vida: Bridget Jones. A pesar de todo, la actriz asegura estar muy satisfecha, y «contenta de que la gente me vea diferente». 

En cuanto a Amanda Seyfried, esta no es la primera ocasión en la que el peso de la actriz es cuestionado tras estrenar algunas de sus películas más importantes. 

En el año 2010, en una entrevista para la revista Esquire, reveló que para algunos de sus papeles tuvo que hacer grandes esfuerzos para conseguir las medidas extremas que le exigían. «Fue muy intenso y desagradable. ¿Ayer qué comí? Solo espinacas y semillas», aseguró. 

En otra entrevista concedida a Glamour Seyfried también habló sobre este tema tan polémico. «Si no corriese y fuera al gimnasio no habría manera de que estuviese delgada. Estoy en forma porque soy actriz. Es jodidamente retorcido, pero no conseguiría los papeles si no fuera de otra manera. Si fuera algo más rellenita nunca me habría seleccionado para la película 'Mamma Mía'».