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¿Cuándo es más barato comprar los billetes de avión?

Los precios de los billetes de avión no solo dependen de la clase -turista o primera- sino también por el momento en el que se compra el billete. Un buen método para ahorrarse una cantidad importante de dinero es saber cuáles son las fechas más idóneas para comprar los pasajes.

Según un estudio realizado por la 'Airlines Reporting Corporation' (ARC), los precios más baratos para hacer viajes nacionales se ofertan ocho semanas antes del vuelo y para los internacionales su precio más asequible se encuentra 24 semanas antes del vuelo. Este estudio se ha realizado entre enero de 2013 y enero de 2014, utilizando las cifras de venta de billetes de avión en Estados Unidos.

El estudio desvela que si se compra un billete entre 150 y 255 días antes de la fecha de salida, se puede llegar a ahorrar un 22%, en concreto a los 171 días se puede conseguir el vuelo más barato.

En cuanto a los vuelos nacionales, en Estados Unidos los más baratos suelen encontrarse entre los 50 y 100 días antes del vuelo, un ahorro del 17%. El día más barato para comprar un vuelo nacional es a 57 días de su salida.

LOS DOMINGOS ES EL MEJOR DÍA
Independientemente de si son vuelos nacionales o internacionales, los billetes más baratos se encuentran a los domingos, un 10% más baratos que la media en nacionales y un 26% en internacionales.

LOS MITOS Y VERDADES
Otra de las claves que nos deja este estudio, es que las gangas de última hora no existen. Los precios de los vuelos nacionales se disparan los doce días antes de su partida y en los internacionales ocurre durante los 50 días antes del inicio del vuelo.

Para ahorrarse un buen porcentaje lo mejor es realizar el vuelo siempre un domingo, y si se trata de vuelos nacionales entre 100 y 50 días antes del viaje, por el contrario en los internacionales lo ideal será adquirir el billete entre los 150 y 225 días antes.

LOS ESPAÑOLES SON LOS QUE PEOR COMPRAN

Según un estudio realizado por el portal 'Skyskanner', los españoles son los ciudadanos europeos que reservan los billetes con una antelación insuficiente para obtener el precio más barato, realizándolo con solo una media de 51 días de antelación.