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El cocodrilo obligado a morder la mano del señor que le incordia

Es aconsejable no bromear con un enorme cocodrilo de más de cuatro metros como si de un gatito se tratara. Por más que el reptil esté acostumbrado a estar entre el ruidoso público de un zoológico. Este enorme ejemplar está tranquilo y relajado solazándose en una mañana calurosa y espléndida. En lo mejor de su baño de sol llega un insensato para molestarle

En este vídeo de la plataforma YouTube se ve que el animal tiene paciencia. Mucha. Aguanta las bromas del señor en cuestión, quizá sabedor de que si reacciona como debiera, como es natural en su condición de cocodrilo y asesino en potencia, organizaría un buen tumulto: Llenaría todo de sangre y vísceras, y los servicios de emergencia tendrían que atender al irresponsable visitante del zoologico donde él consume el resto de sus días plácidamente. Y eso, por no hablar de su cuidador, el mismo que le da de comer y le mima cada día que tendría trabajo extra y una montaña de papeleo. No, no está por la labor de abalanzarse y devorar a este hombre.

En esos pensamientos está el cocodrilo hasta que, de repente, al buen señor no se le ocurre otras cosa que ir a agarrar la lengua del cocodrilo. Y claro, el animal cierra las fauces. Casi sin quererlo, sus dientes casi atrapan la mano del señor. Estuvo apunto de organizar una buena… Pero he aquí que la estupidez humana no conoce límites y de nuevo, el cocodrilo observa como el hombre quiere deslizar la mano dentro de su boca. ¡Zas! Adiós dedos… ¿Quién es el culpable?