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Oriol Junqueras en Salvados: «El Gobierno del PP es la suegra insoportable»

Con la independencia de Cataluña como telón de fondo, comenzó ayer la nueva temporada de Salvados cosechando una audiencia histórica. Más de 4 millones de telespectadores vieron cómo se desenvolvía el líder de ERC, Oriol Junqueras, en la mesa de una familia andaluza.

Jordi Évole le sentó a comer y a tomar el café con un grupo de sevillanos que no querían que Cataluña fuera un país independiente. Junqueras dio su punto de vista sobre la soberanía de la comunidad autónoma en unas reflexiones que estuvieron a la altura de las expectativas.

«El Gobierno del PP es la suegra insoportable», definió así Junqueras a Rajoy y los suyos a la familia sevillana que le acogió en su casa. No se sentía extranjero al llegar al aeropuerto y tampoco tuvo ningún reparo en hablar con la gente a su alrededor e intentar convencer de que una Cataluña independiente era lo mejor «para ambos». Aunque se quedó en el intento.

Junqueras se centró en defender el derecho de los catalanes a decidir lo que desean. «si los ciudadanos catalanes toman la responsabilidad de sus propias decisiones le iría mejor a Cataluña, por lo que incrementaría la actividad económica catalana y, por consiguiente, la economía de sus socios como España podría mejorar».

Aunque lo más criticado en las redes sociales fue el momento en el que el presentador de Salvados le preguntó a Junqueras si seguiría con la independencia a pesar de saber que era malo y perjudicial para los catalanes. «No contemplo esa opción, es impensable», contestó el líder ERC rechinando así en los oídos de la familia que le estaban escuchando y dialogando con él.

Aunque ningún miembro de la familia Parejo quería que Cataluña se separara de España, admitieron a Junqueras que las políticas de Rajoy no habían sido las correctas e incluso la cabecilla de la casa le dijo que era el próximo presidente de la Generalitat.

Junqueras, que llegó a admitir que formar parte de España tenía cosas buenas «desde el punto de vista de la lengua, la cultura y el bilingüismo» pero que a pesar de que a los españoles les diera «pena», «me da mucha pena que digan que los ciudadanos de Cataluña no tienen derecho a decidir», sentenciaba el edil.