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Alarma social por el ébola en España: La gripe podría generar caos en la población

«Afección caracterizada por una gran sensibilidad del sistema nervioso con tristeza habitual y preocupación constante y angustiosa por la salud». Así define la Real Academia Española (RAE) la hipocondría, una enfermedad que hace creer al paciente que tiene otra más grave, generando en él una obsesión y una ansiedad psicológica a pesar de no padecer síntomas de la enfermedad que en su cabeza piensa que padece.

Esta afección puede hacer que las personas acudan a sus médicos buscando algún tipo de diagnóstico que no van a encontrar, puesto que, es inexistente y se producirá un bucle en el que caen en la incomprensión. La hipocondría es una enfermedad muy seria que hoy en día podría aumentar por el caso de la enfermera contagiada por ébola, Teresa Romero.

Los medios de comunicación han hecho un impresionante despliegue de todas las informaciones que van sucediendo respecto al virus letal, desde las noticias sobre el seguimiento de la auxiliar ingresada en el Hospital Carlos III de Madrid, hasta las relacionadas con la información sobre los síntomas del ébola, cómo se contagia y cómo prevenirlo.

Las redes sociales también están jugando un importante papel en este tema. La difusión continua de lo relacionado con la enfermedad está siendo muy viral llegando a muchas personas al mismo tiempo. No debe haber nadie en España que no sepa lo mínimo sobre el virus que ya ha matado a más de 4.000 personas en África Occidental.

ALARMISMO SOCIAL

Desde que la semana pasada se confirmara el primer caso de ébola en Europa, la alarma social ha saltado en España, y sobre todo en Madrid. La enferma, Teresa Romero, es procedente de Alcorcón y fue tratada por los sanitarios antes de saber que tenía el virus. Ellos están ingresados, junto con los pacientes trasladados en la misma ambulancia que ella usó, las peluqueras que la depilaron antes de ser ingresada, y otras personas que tuvieran contacto con ella, su marido entre ellas.

Los vecinos del bloque de pisos donde vivía la enfermera estallaron en cólera y realizaron llamadas de emergencias durante las primeras noches en las que los periodistas estaban en su portal y la cara de Teresa en todos los telediarios.

Tampoco se han librado del miedo al contagio el personal sanitario y el de limpieza del Hospital de Alcorcón y del Carlos III de Madrid. Las brechas existentes en el protocolo de actuación de seguridad han hecho que el equipo que limpia las habitaciones y zonas se niegue a desinfectar el box en el que estuvo Teresa. La consecuencia de ello ha sido la contratación de una empresa especializada en estas tareas.

El centro hospitalario se está viendo con problemas para cubrir las bajas, ya que los empleados se niegan a entrar en contacto con los posibles infectados ante su falta de experiencia en este virus desconocido y para el que no existe una cura probada.

Las vidas personales de todos ellos ya se están viendo también muy afectadas. A una de las enfermeras que trata con la enferma le han negado la entrada de sus hijos en el colegio por «miedo al contagio».

Un miedo que, en esta temporada de gripes puede extenderse y causar graves casos de hipocondría al pensar en el ébola, puesto que la alta temperatura febril es uno de los primeros síntomas. «El problema es que se colapsen hospitales o haya alarma injustificada», según ha reconocido a Europa Press el catedrático de Microbiología Médica de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Juan Picazo, que recuerda que los virus que no se transmiten por el aire sino por el contacto directo con una persona infectada «no tienen por qué verse afectados» por un cambio climatológico.

Además, la sospecha de que se pueda tener el virus sólo se produce a partir de la barrera de más de 38 grados y medio. Además, sólo se puede contagiar por contacto directo y cuando se presenta el cuadro de síntomas, es decir, a los 21 días de haber contraído la enfermedad.

Picazo cree que el problema puede plantearse cuando aumenten los resfriados o comience la temporada de gripe, ya que «empezarán a llegar a los hospitales gente con gripe, malestar o sintomatología de fiebre o diarreas, y en una situación como ésta puede generar cierta inquietud entre la población».

También prevé esta «confusión» con la bajada de las temperaturas el catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Ángel Gil de Miguel, ya que «cuando aumenten los procesos respiratorios, fiebres o dolor de cabeza, la gente al final se acaba asustando más».

DISMINUYEN LAS URGENCIAS EN ALCORCÓN

El efecto que ha tenido el ébola en la población de Alcorcón ha sido todo lo contrario a la hipocondría. Las urgencias en el hospital han disminuido notablemente, una de las primeras reacciones del miedo que genera este virus. Las visitas pasaron a una media de 140 pacientes al día frente a 180 o 190 de las habituales.

¿La gente prefiere no pisar los hospitales? Curiosamente, según publicó el diario La Razón, las urgencias en otros hospitales que no fueran el del distrito madrileño de Teresa Romero sí que habían experimentado un aumento achacable a la llegada de las enfermedades típicas del invierno, como la gripe.

¿MIEDO INJUSTIFICADO?

Los expertos dicen que sí, que no hay por qué alertarse si no ha habido contacto directo. «Hay que recordar que uno puede tener esos síntomas pero, si no ha tenido contacto con nadie, no hay que alarmarse», asegura el catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Ángel Gil de Miguel a una entrevista a Europa Press.

La Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) también quiso trasmitir un mensaje de tranquilidad a la población tras la aparición de un caso de contagio por virus de ébola en España, y han recordado que el contagio en España es en la actualidad extremadamente bajo, y se deben desterrar los mensajes de alarma infundados. «El hecho de que pueda aumentar o no el número de personas ingresadas en observación preventiva no debe constituir un motivo de alarma. Más bien al contrario, es garantía de disminución del riesgo de contagio a la población española, y no es en modo alguno señal de expansión del número de casos», señalan.

Aquí se pueden resolver algunas dudas comunes sobre el ébola, como por ejemplo, cómo podemos prevenirnos de la enfermedad o si es fácil contagiarse agarrando la barra del metro o del autobús.

Lo primero que se tiene que tener en cuenta es si se ha estado en una zona afectada por el ébola o cerca de una persona de la que se sospeche que puede tenerlo. En este caso, se debería acudir al médico y tomar precauciones de control tempranas para evitar riesgos.