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El Papa pide que el ejemplo del beato Álvaro del Portillo ayude a perseguir siempre la santidad en la vida

ROMA, 1 (EUROPA PRESS)

El Papa Francisco ha pedido que el ejemplo del nuevo beato Álvaro del Portillo, sucesor del fundador del Opus Dei, José María Escribá de Balaguer y beatificado el pasado sábado en Madrid, ayude «a responder con generosidad al llamado de Dios a la santidad y al apostolado en la vida ordinaria, al servicio de la Iglesia y de la humanidad entera».

Durante la audiencia general de este miércoles, Francisco ha saludado al prelado del Opus Dei, monseñor Javier Echevarría, al tiempo que ha llamado a «perseguir siempre la meta de la santidad en la propia vida con fidelidad a Cristo y al Evangelio».

Unas 15.000 personas han viajado a Roma para celebrar la beatificación de Álvaro del Portillo y han asistido este miércoles a la audiencia general con el Papa Francisco.

El prelado del Opus Dei también ha agradecido al Papa la beatificación de Álvaro del Portillo. «Encomendemos al beato Álvaro las intenciones del Santo Padre: la renovación apostólica y el servicio a Dios de todos los cristianos, la promoción y ayuda de los más necesitados, el próximo Sínodo sobre la familia, la santidad de los sacerdotes», ha comentado.

Por su parte, José Ignacio, el niño chileno curado milagrosamente gracias a la intercesión del beato Álvaro, fue saludado por el Santo Padre al acabar la audiencia. «El Papa me ha pedido que rece por él», ha señalado el niño, según informa la Oficina del Opus Dei.

Su madre, Susana Wilson, ha explicado que han entregado al Pontífice las peticiones que habían puesto junto a la reliquia del beato Álvaro y que han sido momentos «de mucha alegría y mucha gratitud». «Le hemos dicho que en Chile rezamos mucho por él y por sus intenciones. Estamos muy emocionados, han sido días para dar gracias, llenos de bendiciones, de gente tan cariñosa que se ha acercado a nosotros», ha asegurado.

Su marido, Javier Ureta, ha añadido que las dificultades con las que nació José Ignacio se han convertido en una «bendición gigantesca» para todo el mundo y ha resaltado la imagen de don Álvaro como ejemplo de vida y camino a la santidad.

DE TODOS LOS CONTINENTES

La mayoría de los participantes en los actos de la beatificación de Álvaro del Portillo en Roma, provienen de América, Asia, África y Oceanía, así como de todas las regiones de Italia. En algunos casos, como ha sucedido con los peregrinos de África y de algunos países de América del Sur, llegar a Madrid y a Roma ha supuesto un considerable esfuerzo.

Es el caso de Alphonse Mosolo, médico del Congo, que trabaja en Monkole, un hospital de Kinshasa. Ha venido a Roma por primera vez en su vida. Para el doctor Mosolo, «escuchar al Papa significa una gran carga de fe y esperanza que ayuda a ser mejores y a no desanimarse ante los problemas. «Le he dicho al Papa que los niños hospitalizados en nuestro hospital, los más graves del país, están rezando por él», ha asegurado. Mosolo representaba a una de los cuatro proyectos africanos que se financiarán con la colecta realizada durante la beatificación del pasado 27 de septiembre.

Mara Celani, portavoz de los eventos romanos de la beatificación, también ha podido saludar al Papa con su marido y su cinco hijos: «Ha sido muy emocionante –ha explicado–. El Papa nos invita a poner a disposición de la comunidad los carismas que Dios nos da y, de este modo, nos invita a imitar al beato Álvaro, que es un regalo para toda la Iglesia».