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Libia.- EEUU, Francia, Reino Unido y Rusia se comprometen a ayudar al Gobierno libio en la lucha contra los islamistas

Turquía, Egipto, Qatar y Arabia Saudí también participan en el encuentro para respaldar al Ejecutivo libio frente a la «creciente» amenaza

NUEVA YORK, 26 (Reuters/EP)

Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Egipto, Qatar, Turquía, Rusia y Arabia Saudí se han declarado dispuestos a ayudar al Gobierno de Libia para luchar contra los grupos de milicianos islamistas que amenazan con hacerse con el poder.

En una reunión de alto nivel organizada en los márgenes de la Asamblea General de la ONU por el secretario general de esta organización multilateral, Ban Ki Moon, los representantes de estas potencias han reconocido «el liderazgo del Gobierno de Libia» en la lucha contra «la creciente amenaza de los grupos terroristas» y han manifestado su «predisposición» a respaldarle en esta tarea, según el comunicado emitido al final del encuentro.

Los representantes han debatido sobre el grupo terrorista islamista Ansar al Sharia, al que Estados Unidos clasifica como terrorista y al que culpa de la muerte de su embajador, Chris Stevens, y de otros tres estadounidenses el 11 de septiembre de 2012 en un ataque contra el Consulado norteamericano en Benghazi.

El ministro de Exteriores de Francia, Laurent Fabius, ha propuesto que este grupo terrorista sea sancionado por Naciones Unidas. «Los esfuerzos que se están empleando para luchar contra Estado Islámico para limitar los movimientos de sus combatientes extranjeros y su financiación deberían emplearse también contra estos grupos», ha explicado.

Además, ha añadido que, aunque la reconciliación en Libia es «necesaria», la neutralización de los grupos terroristas no se va a lograr sólo con esa reconciliación. Así, ha indicado que es preciso que las fuerzas libias estén unidas para luchar contra estos grupos terroristas. «Pero todos sabemos que será necesario tomar otras medidas», ha añadido.

Libia se enfrenta a la mayor oleada de violencia desde la caída del régimen de Muamar Gadafi en 2011, cuando los milicianos islamistas, que ahora se niegan a desarmarse y cuentan con el apoyo de algunos de ministros y políticos, lucharon contra el Gobierno de Gadafi.

El Ejecutivo actual tiene serias dificultades para frenar y controlar a estos grupos y se ha visto obligado a trasladar el Parlamento a la ciudad oriental de Tobruk, después de perder Trípoli con la creación de un nuevo Ejecutivo declarado por las fuerzas rebeldes de Misrata.