Quantcast

Las mujeres embarazadas, sin alternativa preventiva contra la malaria

BARCELONA, 24 (EUROPA PRESS)

Los parásitos que causan la malaria cada vez son más resistentes a la 'sulfadoxina-primetamina' (SP), fármaco recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para prevenir la enfermedad en las mujeres embarazadas, por lo que deben encontrarse medicamentos alternativos, ha destacado IsGlobal en un comunicado.

La entidad ha informado que la revista 'Plos Medicine' ha publicado dos ensayos clínicos multicéntricos realizados en África que evidencian la necesidad de evaluar un medicamento alternativo tanto para mujeres VIH positivas como negativas, ya que en el caso de las embarazadas con VIH, el uso del SP está contrainidicado.

La malaria en el embarazo es un problema que en algunas regiones endémicas representa más del 15% de defunciones maternas, ya que las mujeres y los bebés corren un alto riesgo de complicaciones por infección de malaria.

Los fármacos utilizados en el tratamiento preventivo intermitente durante el embarazo deben ser seguros tanto para la madre como para el bebé, y de todos los antimaláricos disponibles, la mefloquina (MQ) es el que ofrece las mejores ventajas comparativas, y no se conocen interacciones con el cotrimoxazol, profilaxis utilizada en las embarazadas con VIH, según los estudios.

MÉTODO

El primer ensayo comparó el régimen actual de tratamiento preventivo durante el embarazo con dos formulaciones distintas de MQ en mujeres embarazadas VIH negativas, y el segundo comparó tres dosis de MQ con un placebo VIH positivas que también recibieron cotrimoxazol.

La variable principal de resultado del ensayo 1 fue la frecuencia de niños con bajo peso la nacer, mientras que la del ensayo 2 fue la frecuencia de mujeres con parásitos de malaria en la sangre.

Ambos ensayos confirmaron que la MQ en comparación con la SP y con el placebo puede reducir las infecciones por malaria y mejorar la salud general de las mujeres embarazadas, aunque no previene el bajo peso al nacer y causa más mareos y náuseas, así como que las mujeres que recibieron MQ tenían más probabilidades de transmitir el VIH al bebé durante el nacimiento.

Los autores de los estudios han concluido que la MQ no se puede utilizar como alternativa a la SP en las mujeres embarazadas, y en un artículo que acompaña a los estudios el experto Richard Steketee afirma que «se cierra la puerta al MQ pero se abren otras puertas a futuras investigaciones».