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sábado, 6 marzo 2021 15:56

Deportivo-Real Madrid: Los blancos se exhiben golean (2-8) en un partido histórico

Si no fuera por el escenario. O por los nombres. O por la puesta en escena, con toda su constelación, bien podría tratarse de un partido de solteros contra casados. El resultado es de parque infantil. Y es que el Madrid desató toda su furia en un territorio que nunca fue propicio. Riazor esta vez no fue una trampa sino para sus propios amos. El Real Madrid logró una goleada para la historia.

El protagonista de la goleada hay que elegirlo entre Cristiano Ronaldo, un habitual que no suele fallar, y james, que dejó algunas gotas de la inmensa calidad que atesora en sus botas. El portugués, fue el máximo goleador del encuentro firmando un hat-trick y se coloca a sólo dos tripletes de jugadores históricos como Zarra y Di Stèfano, que lideran el récord con 22.

Además, Cristiano igualó con Messi en número de tripletes a domicilio: ambos firman siete en total. Y es que este Madrid se fue a por el partido con convicción y prudencia. Bien colocado, al Depor le faltaba pimienta arriba. El Madrid esperaba en defensa. Y en el centro mandaba Kroos con poca ayuda de Modric, que pese a la goleada no tuvo buen partido.  

Pero en un tris-tras se pasó a un 0-3 en el marcador. Sin alharacas. Sin estruendos. El primero llegó desde la derecha, donde Arbeloa apareció con carril y entusiasmo. De regreso al equipo titular, el lateral puso un mal pase alto y bombeado que fue a parar a Cristiano que con un giro de cuello puso una bola imposible para Lux. Apenas cinco minutos después, James Rodríguez recibió en al frontal y en dos pasos se orientó para su zurda. El balón despegó letal hacia la escuadra izquierda de Lux en estético recorrido.

Y luego Cristiano recogió el balón a 40 metros y la embocó sin portero. ¿Qué por qué no había nadie bajo palos? Porque Lux salió del área atolondrado a cortar una jugada de Benzema, cuando nadie le había llamado a tal función. El portugués aprovechó el regalo para mandar a su equipo a tomar el té con media tarde en el bolsillo.

Unas manos de Ramos y un balón perdido en el área pequeña por Casillas (al que habían hecho falta) dieron un gol y muchas ganas de revolución a Riazor, donde el Madrid siempre provoca una excitación especial.

Ancelotti estuvo rápido y soltó a Illarramendi en el campo, por Benzema, para frenar el amago de reacción deportivista. Frenada la levantisca, el Madrid se pegó un homenaje. Primero Bale, en dos entradas por la banda izquierda, hizo su doblete, en remates similares, a pase de Marcelo y después de Isco.

Cristiano  lanzó el cañón de su zurda. Sólo quedaba Chicharito para unirse al atracón, con sus primeros goles como madridista. Primero de zurdazo espectacular a la escuadra, tan vistoso como su segundo gol, cuyo disparo a media altura pegó en un defensor e hizo una parábola imposible para un Lux que no pudo hacer nada pero sí que hizo brotar el apabullante 2-8 en un marcador vocero de malas noticias para los blancos durante muchísimos años.