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La polémica medida de Sevilla de acabar con el ruido

En Sevilla: Prohibido jugar al dominó. Prohibido jugar a los dados. Prohibido tomarse algo de pie en un bar. Prohibido echar el cierre metálico de los bares. Prohibido cantar por la calle o mantener una conversación “excesivamente alta”. Prohibido arrastrar la silla si se está apartado de la mesa en el bar, hay que levantarla. Prohibido jugar al billar o al futbolín. 

Parece una ficción pero todas estas prohibiciones se han recogido dentro de la nueva ordenanza contra la contaminación acústica, ruidos y vibraciones que ha lanzado la capital andaluza. Una medida altamente polémica que está dando mucho que hablar.

El gobierno de Sevilla asegura que es una forma de ayudar al medioambiente pero los vecinos y transeúntes se quejan de estas restricciones de actividades cotidianas y del día a día. 

Sólo se levantará la ordenanza en festividades como la Feria de Abril, festejos religiosos o desfiles. Sin embargo, las campanas de la Iglesia si pueden hacerse sonar. 

También la norma afecta a los ruidos que emiten los coches y “se prohíbe forzar los vehículos con aceleraciones innecesarias por ser causa de contaminación acústica” y “se prohíbe el uso del claxon o de cualquier tipo de avisador acústico de que vayan dotados los vehículos a motor y ciclomotores, excepto el claxon en casos de inminente peligro de atropello, colisión o auxilio urgente de personas”. 

Se prevén sanciones mínimas de 300 euros para infracciones leves y multas de de hasta 300.000 euros para casos muy graves.