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Vida extraterrestre: “En 20 años sabremos si hay vida en otros planetas”, dice la NASA y sus asociados

Expertos de la NASA e instituciones asociadas expusieron su hoja de ruta para la búsqueda de vida en el Universo, que implica el uso de telescopios actuales y futuros. “En algún momento en el futuro cercano, la gente será capaz de apuntar a una estrella y decir que tiene un planeta como la Tierra”, dice Sara Seager, profesora de Física y Ciencia Planetaria en el Instituto de Tecnología de Massachusetts en Cambridge, Massachusetts (EE.UU).

“Los astrónomos piensan que es muy probable que cada estrella en nuestra galaxia, la Vía Láctea, tenga al menos un planeta”. La misión de la NASA para estudiar los sistemas planetarios alrededor de otras estrellas se inició con observatorios en tierra, luego se trasladó a los activos basados en el espacio, con telescopios como Hubble, Spitzer y Kepler. Y es que los telescopios actuales pueden ver muchas estrellas y saber si tienen uno o más planetas en órbita. Aún más, pueden determinar si los planetas están a la distancia correcta de la estrella para tener agua líquida, el ingrediente clave para la vida tal y como la conocemos.

                 

“Pero tenemos un problema: ¿Por qué siempre pensamos en la vida tal y como la conocemos, basada en el carbono y en atmósferas como la actual? La vida se originó en la tierra hace millones de años en medio de medio completamente distinto a la actual. La protovida en la Tierra se originó sin oxígeno.  En este punto surge uno de los interrogantes. Tenemos que ser capaces de encontrar indicios definitivos de la posibilidad de vida. ¿Cuáles son? Es el meollo. Aún no hay un acuerdo definitivo sobre es extremo y hablar solo de oxígeno o agua es insuficiente”, dice Luis Cuesta jefe de la Luis Cuesta, jefe de la Unidad de Cultura Científica del Centro de Astrobiología el CSIC, asociado a la NASA. 

En opinión de este experto, “hay científicos que hablan incluso del metano. Lo que nos ocurre es que somos demasiado antropocéntricos. Intentamos encontrar pistas como aminoácidos, u organismos basados en el carbono. ¿Es la única vida posible? Probablemente, no.

Según este experto, “encontrar señales inequívocas de los límites químicos de la vida está una de la fronteras. La otra sigue siendo la tecnológica. Y este último campo se han encontrado ya más de 2.000 exoplanetas desconocidos hasta ahora, y algunos podrían darnos pistas o algún indicio de poder haber albergado agua”. 

Así, la hoja de ruta tecnológica del organismo norteamericano continuará con el lanzamiento del Satélite de Observación del Tránsito de Exoplanetas (TESS) en 2017, el Telescopio Espacial James Webb en 2018, y tal vez la propuesta de Telescopio de Observación en Infrarrojo de Amplio Campo-Telescopio Activo Centrado en Astrofísica (WFIRST-AFTA) a principios de la próxima década.

Estos futuros telescopios encontrarán y caracterizarán una serie de nuevos exoplanetas para ampliar nuestro conocimiento de sus ambientes y diversidad. El telescopio Webb y WFIRST-AFTA sentarán las bases y misiones futuras que extenderán la búsqueda de océanos en forma de vapor de agua atmosférico y de vida, así como del dióxido de carbono y otros productos químicos atmosféricos en los planetas cercanos que sean similares a la Tierra en tamaño y en masa, un paso clave en la búsqueda de vida.

                

UNA TECNOLOGÍA MUY REAL 

“Esta tecnología que estamos usando para estudiar los exoplanetas es real”, sostiene John Grunsfeld, astronauta y administrador asociado del Directorio de Misiones Científicas de la NASA en Washington. “El Telescopio Espacial James Webb y los próximos avances se están produciendo ahora, no son sueños. Esto es lo que hacemos en la NASA”.

Desde su lanzamiento en 2009, Kepler ha cambiado drásticamente lo que sabemos sobre los exoplanetas, con 5.000 objetos potenciales de los cuales más de 1.700 han sido confirmados. Las observaciones de Kepler han dado lugar a estimaciones de miles de millones de planetas en nuestra galaxia, y han demostrado que la mayoría de los planetas dentro de una unidad astronómica tienen menos de tres veces el diámetro de la Tierra.

Kepler también descubrió el primer planeta similar a la Tierra en tamaño orbitando en la “zona habitable” de una estrella, la región donde el agua líquida puede acumularse en la superficie. “Lo que no sabíamos hace cinco años es que quizás el 10 a 20 por ciento de las estrellas que nos rodean tienen planetas del tamaño de la Tierra en la zona habitable”, dice Matt Mountain, director científico del telescopio Webb en el Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial en Baltimore. “Está a nuestro alcance lograr un descubrimiento que cambiará el mundo para siempre”, aseguró.

La capacidad de detectar vida extraterrestre puede todavía estar a años de distancia, pero la búsqueda continúa. A ese respecto, el científico Luis Cuesta, asegura que “quizá estamos a 20 años de poder asegurarlo, aunque sea una afirmación poco fiable. Antes debe dar resultados esa doble carrera de la que hablaba: la química, para definir cuáles son los marcadores de la vida para después encontrarlos, y la tecnológica, muy avanzada ya”.