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Ucrania dice tener pruebas de la implicación rusa y pide a la ONU calificar a los prorrosus como terroristas

En un ambiente de tensión que se mastiCa, el presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, anunció este sábado que prepara demandas judiciales para que las organizaciones separatistas prorrusas de las regiones orientales de Donetsk y Lugansk sean calificadas como terroristas. En concreto urgió a la ONU, en una conversación telefónica con el secretario general, Ban Ki Moon, que las denomine “organizaciones terroristas y condene sus acciones”.

Poroshenko se reunió con el ministro de Asuntos Exteriores holandés, Frans Timmermans, que llegó a Ucrania para ayudar a que los cuerpos de los 192 holandeses que fallecieron en el avión malasio sean repatriados lo antes posible a su país. “No habrá perdón para los criminales internacionales, ni tampoco para aquellos que apoyan a esos terroristas, los entrenan, financian y dotan de armas”, señaló el Ejecutivo de Kiev.

El jefe de la diplomacia holandesa aseguró que su país “no descansará hasta que los culpables” del presunto derribo hace dos días del Boeing 777 malasio en el este de Ucrania controlado por los prorrusos “comparezcan ante la Justicia”. “Y no me refiero sólo a los que apretaron el gatillo, sino también a los que lo hicieron posible. Creo que la comunidad internacional debe unirse por esta razón”, aseveró Timmermans en aparente alusión a Rusia, acusada de participar de forma indirecta en la catástrofe tanto por Kiev como por Estados Unidos.

RETIRADA DE CUERPOS 

A estas alturas, los países europeos dan por buenas casi todas las explicaciones de las autoridades ucranias, incluida aquella versión que hace referencia a que los milicianos prorrusos que custodian el lugar del accidente, habrían sacado 38 cuerpos de las víctimas del lugar del siniestro. De hecho, a última hora de la tarde, los separatistas prorrusos del este de Ucrania admitieron el transporte de cadáveres desde el lugar donde cayó el avión de pasajeros de Malaysia Airlines. “Algunas decenas de cadáveres” que estaban en el medio de la localidad de Grabovo fueron llevadas a Donetsk “en presencia de observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE)”, afirmó el portavoz rebelde Serguei Kavtaradze.

“Por razones higiénicas era imposible seguir dejándolos allí”, dijo Kavtaradze. En Donetsk serán entregados a expertos extranjeros, aclaró.

CRÍTICAS A RUSIA

Desde Reino Unido, el ministro británico de Exteriores, Philip Hammond, advirtió al presidente ruso, Vladímir Putin, de que el mundo observa a Rusia para asegurar que cumple con sus obligaciones hacia las víctimas del siniestro del avión. En una declaración, Hammond dijo que es cada vez más probable que el aparato fue derribado por un misil disparado por los rebeldes prorrusos en el este de Ucrania. En una señal clara de que esa versión ha calado entr elos países europeos.

Hammond insistió en que la prioridad del Reino Unido es asegurar que las víctimas sean tratadas con “respeto y dignidad” cuando sus cuerpos sean retirados del lugar donde cayó el avión. “Aún no podemos ser categóricos sobre la causa de este terrible accidente, pero hay cada vez más evidencias que sugieren claramente que fue un misil disparado por separatistas en el este de Ucrania”, añadió el ministro.

“No estamos teniendo suficiente apoyo de los rusos, no estamos viendo que Rusia utilice su influencia de manera efectiva para que los separatistas, que controlan el lugar, permitan el acceso que necesitamos”, dijo Hammond.