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'Mamading' y 'balconing': ¿Consecuencias del 'todo incluido'?

A principios de 2014, el ministerio de Industria, Energía y Turismo, con José Manuel Soria a la cabeza, publicaba los excelentes datos del turismo español durante el año 2013. «Un año histórico», comentó el titular de la cartera, con más de 60 millones de visitantes. Ahora, en plena campaña veraniega, los titulares de la prensa nacional no hablan de éxito ni alta ocupación, sino de términos como 'mamading' y 'balconing'.

Dos vocablos que no están aceptados por la Real Academia de la Lengua Española, pero que cualquier ciudadano conoce y que han sido ilustrados por varios vídeos. Grabaciones en las que aparecen jóvenes en evidentes condiciones de embriaguez practicando felaciones o arriesgando su vida en un salto a la piscina desde la propia habitación del hotel.

Bajo esos documentos, que inundan tanto la web como Youtube, siempre aparece el nombre de Magaluf y/o Mallorca. Publicidad, sí, pero muy negativa para la marca España, para la imagen de las Islas Baleares y para los intereses de los empresarios del sector turístico. Domenech Biosca, presidente de la Asociación de Expertos en Turismo, asegura que «estamos a tiempo de corregir las pésimas consecuencias del 'mamading'».

PROBLEMAS DEL 'TODO INCLUIDO'

El 'mamading' y el 'balconing' son prácticas distintas, pero con muchos factores en común. Sus protagonistas son en su mayoría de origen británico y con una evidente y excesiva ingesta de alcohol. Todos los agentes turísticos inciden en que los visitantes jóvenes de Reino Unido son muy especiales.

José Tirado, presidente de la Asociación de Comerciantes y Empresas de Servicios Turísticos de Mallorca (Acotur), señala que «existe una alta competencia para captar a los turistas». Establecimientos de ocio y hoteles agudizan el ingenio para atraer a un importante segmento de negocio y el régimen del 'todo incluido' es una de las fórmulas más demandadas. Alrededor del 40% de los visitantes británicos aterrizan en nuestro país bajo un paquete cerrado que agrupa comida, bebida y fiestas.

«La oferta de los hoteleros intenta que el cliente pase las 24 horas en el complejo -similar a lo que ocurre en destinos como Punta Cana o Cancún- y al resto de establecimientos de ocio se lo ponen cada vez más difícil«, apunta el presidente de Acotur.

Con el objetivo de alcanzar una porción, por pequeña que sea, de una tarta que dura tan solo cuatro meses, locales de ocio nocturnos agudizan el ingenio y sobrepasan en algunas ocasiones, cuanto menos, la barrera moral. Por eso, Acotur asegura que presenta constantes denuncias contra los empresarios que llevan a cabo políticas agresivas y una competencia desleal con el resto de locales de la zona.

Al mismo tiempo, José Tirado apunta que ya se habían presentado varias denuncias contras las excursiones etílicas, promovidas por empresas como Carnage. Sin embargo, desde la promotora insisten en que la responsabilidad del famoso concurso de 'mini felaciones' es del bar de copas en cuestión.

Un conflicto en el que se lanza la pelota de tejado en tejado y por el que la Consellería de Turismo de Baleares ha encargado distintos informes y estudia posibles sanciones, tanto a la promotora como a los distintos locales que han llevado a cabo este tipo de prácticas. Montserrat Jaén, directora general de Turismo, apunta que «se están realizando actuaciones para inspeccionar y localizar los establecimientos que incumplan la ley, aunque no se puedan sancionar por vía penal«.

A LA LUZ POR LAS REDES SOCIALES

La grabación del vídeo en el que una joven practicaba hasta 24 'mini felaciones' para tener barra libre durante toda la noche corrió como la pólvora en las redes sociales. El 'mamading' ha acaparado portadas en España y Reino Unido, pero el presidente de Acotur señala que no es una actividad nueva. «Normalmente lo que se sucede en el interior de los locales no sale a la luz, pero esto se ha propagado a través de las redes sociales«. José Tirado insiste en que el impacto ha sido desproporcionado ya que «son locales aislados» y «ofertas que se pueden dar en cualquier destino donde hay concentración de masas como Lloret de Mar, Salou, Benidorm, Canarias…«.

PACTO HOTELERO, SOLUCIÓN AL PROBLEMA

A pesar de que sean locales aislados, como inciden los distintos agentes turísticos de Mallorca, el escándalo ha explotado y traspasado incluso nuestras fronteras. Para tratar de solucionar el evidente problema y paliar en la medida de lo posible las consecuencias, el Govern Balear ha puesto en marcha un mecanismo de actuación, en el que se ha reunido tanto con empresarios como representantes británicos.

Una de las soluciones consiste en llevar a cabo una batería de inspecciones sorpresa en los locales de Punta Ballena, zona en la que se grabó el vídeo, para comprobar cada uno de los parámetros que debe reunir un establecimiento de ocio nocturno. Una medida que no respalda Acotur. La asociación entiende que «no pueden pagar justos por pecadores, ni iniciar una persecución a empresarios del sector con un comportamiento ejemplar«.

Tampoco es una medida aplaudida desde la Asociación de Expertos en Turismo. Su presidente, Domenech Biosca, asegura que «se puede sancionar y aumentar la presencia policial, pero no creo que los disturbios que se puedan ocasionar sean una buena imagen para la marca y el turismo de España«.

Domenech Biosca apuesta por una solución fruto de un pacto entre los hoteleros mallorquines. «No se puede prohibir que vengan este tipo de turistas, pero sí alcanzar un pacto para no aceptar peticiones de este tipo de promotores. Se trata de tomar decisiones en conjunto y hacer presión«, apuntilla Biosca.

Por su parte, la Consellería desarrollará en las próximas semanas un programa que aterrizará en Reino Unido, donde se fomente el turismo de calidad y quede patente la verdadera imagen de la isla.