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La OIT afirma que existe una carencia de 10,3 millones de trabajadores sanitarios a nivel mundial

MADRID, 10 (EUROPA PRESS)

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha afirmado este miércoles que existe una carencia de alrededor de 10,3 millones de trabajadores sanitarios a nivel mundial para garantizar que todas aquellas personas que necesitan ayuda reciben una atención médica de calidad.

En su informe, ha destacado que esta situación es un problema especialmente grave en los países más pobres, en los que cerca del 90 por ciento de la población no tiene acceso a la sanidad.

Así, ha sostenido que un país debe tener una media de 41,1 trabajadores sanitarios por cada 10.000 habitantes, mientras que en países como Haití, Níger, Senegal y Sierra Leona hay cinco o menos trabajadores sanitarios para la misma cantidad de gente. En países como Finlandia hay 269 trabajadores para cada 10.000 habitantes.

La OIT ha manifestado que el continente que necesita un mayor número de trabajadores sanitarios es Asia, con 7,1 millones, seguido por África, que necesitaría emplear a otros 2,8 millones de trabajadores para llegar a la cifra mínima recomendada.

«La buena noticia es que la inversión pública en protección sanitaria puede ayudar a cerrar esta brecha y generar beneficios a aquellos que lo necesitan, así como a la economía en su conjunto», ha valorado en su comunicado.

En el mismo, ha argumentado que «los pacientes que tienen acceso a los servicios sanitarios son más productivos, lo que deriva en un crecimiento económico». «Además, incrementar el número de trabajadores sanitarios implica que se crean más puestos de trabajo, lo que también impulsa el crecimiento», ha añadido.

La organización ha explicado que uno de los principales motivos de la falta de trabajadores sanitarios son los bajos salarios, y ha puesto como ejemplo la situación en Sudán, Egipto y Birmania, donde los mismos están sólo un uno por ciento por encima del umbral de la pobreza (dos dólares al día).

IMPACTO DE LOS RECORTES

Asimismo, ha recalcado que la crisis económica global ha llevado a muchos países ha llevar a cabo recortes en el sector público, provocando descensos en los salarios de los trabajadores sanitarios de 98 países, entre ellos 75 en vías de desarrollo.

«Los salarios inadecuados han provocado consecuencias negativas, como un mayor absentismo, peticiones de pago informal, y fuga de cerebros de trabajadores que buscan mejores salarios fuera de sus países de nacimiento», ha agregado la OIT.

«Las malas condiciones de trabajo han llevado también a muertes innecesarias, por ejemplo en casos de listas de esperas largas para cirugía. Hay también casos de enfermeras que trabajan en los servicios de emergencias teniendo que atender a cuatro o más pacientes, cuando el máximo debería ser de uno o dos», ha manifestado.

Por último, la OIT ha resaltado que «para cerrar estas brechas son necesarias políticas de protección social coherentes que mejoren la calidad de la asistencia y que la hagan accesible a todo el mundo». «Las políticas exitosas incluyen condiciones de trabajo y salarios decentes», ha remachado.