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La enfermedad cardiaca es la causa principal de las altas tasas de mortalidad en personas con obesidad mórbida

MADRID, 9 (EUROPA PRESS)

La obesidad mórbida, la de un índice de masa corporal (IMC) superior a 40 kg/m2, está vinculada a tasas más altas de mortalidad, según revela un estudio publicado esta semana en 'Plos Medicine'. Cari Kitahara y sus colegas del Instituto Nacional del Cáncer, en Estados Unidos, encontraron que las tasas de mortalidad de un amplio rango de enfermedades, especialmente las enfermedades del corazón, el cáncer y la diabetes, fueron más elevadas en los individuos con obesidad mórbida en comparación con aquellos en el rango de peso normal.

Los investigadores llegaron a estas conclusiones poniendo en común los datos de 20 estudios prospectivos de cohorte, principalmente de Estados Unidos, del Consorcio de Cohorte del Instituto Nacional del Cáncer estadounidense. Después de excluir a las personas que siempre han fumado y aquellas con antecedentes de enfermedad crónica, el análisis incluyó a 9.564 adultos que fueron clasificados como obesos de mórbidos basándose en la altura y el peso al inicio del estudio y 304.011 adultos de peso normal.

Entre los participantes con este tipo de obesidad, las tasas de mortalidad (muertes por cada 100.000 personas por año) durante el periodo de estudio de 30 años fueron 856 y 663 para los hombres y las mujeres, respectivamente, frente a las tasas de mortalidad de los hombres y las mujeres de peso normal, que fueron 346 y 280, respectivamente.

La enfermedad cardiaca es el principal contribuyente a la tasa de mortalidad más alta entre los individuos con obesidad extrema, seguida por el cáncer y la diabetes. Por otra parte, el riesgo de muerte por cualquier causa y fallecimiento por enfermedad del corazón, cáncer, diabetes y otras patologías aumenta con el incremento del IMC. En comparación con los que tienen un peso normal, un IMC entre 40 y 59 kg/m2 se traduce en una pérdida estimada de 6,5 a 13,7 años de vida.

La precisión de estos resultados está limitada por el uso en su mayoría de medidas de altura y peso proporcionadas por los participantes para calcular el IMC y por el empleo del IMC como la única medida de obesidad. Estos resultados pueden no ser generalizables a todas las poblaciones, pero indican que la obesidad de mórbida se asocia con un aumento sustancial de la tasa de mortalidad y destacan la necesidad de desarrollar intervenciones más eficaces para reducir la población afectada.

Los autores resumen: «La obesidad de clase III se asocia con el exceso de las tasas de mortalidad total y la mortalidad debido a una amplia gama de causas, en particular las enfermedades cardiacas, el cáncer y la diabetes, y el riesgo de muerte en general y por estas causas específicas sigue aumentando conforme se elevan los valores de IMC».

«Hemos detectado que la reducción de la esperanza de vida asociada con la obesidad de clase III fue similar a y para valores de IMC por encima de 50 kg/m2, incluso mayor que la observada para quienes fuman en la actualidad», concluyen los investigadores.