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La seguridad y los accidentes en los parques de atracciones de España

El trágico accidente de Terra Mítica en el que ha muerto un joven de 18 años al desprenderse de su arnés, ha reabierto el debate sobre si son seguros nuestros parques de atracciones. La llegada del verano y del buen tiempo hace que el número de visitas se incremente. Es temporada alta para la adrenalina. Pero tras este accidente, el miedo se ha incrementado y en las redes sociales aparecen mensajes en los que aseguran muchos internautas que no quieren volver nunca más a un parque de atracciones. Y mucho menos a Terra Mítica.

El debate de la seguridad de los parques de atracciones se ha vuelto a abrir. La portavoz de la Asociación Española de Parques de Atracciones (AEPA), Inmaculada Molina, asegura a Que.es que es «casi imposible» que fallezcan personas en las atracciones de los parques. «Que alguien fallezca ocurre de manera residual», asegura haciendo referencia al trágico suceso de Terra Mítica.

La Policía está investigando las causas del accidente en el que ha muerto un chico de 18 años de origen islandés mientras montaba con su familia en la atracción 'Inferno'. Desde la AEPA no tienen constancia de lo que ha ocurrido y esperarán hasta que se esclarezcan las causas.

De momento Molina asegura que «no hay por qué alarmarse, nuestros parques son muy seguros» y apunta a que las estadísticas más graves son las que hacen referencia a las atracciones feriales. «Al año pasan millones de personas por nuestros parques, por lo que lo que ha pasado en Terra Mítica es poco común», añade.

ANTECEDENTES MORTALES EN LOS PARQUES ESPAÑOLES

Pero no es el primer accidente dentro de un parque que se produce en España. En el año 2005, un joven falleció en el Hotel Embrujado del Parque Warner Madrid, cuando quiso salir d la atracción estando en marcha. Es el único incidente grave que ha tenido la Parque Warner en más de una década.

Seis meses después de la inauguración del parque, 32 personas se quedaron en lo alto del Stun Fall durante 55 minutos. Cuatro años más tarde, la misma atracción se volvió a quedar parada durante algo más de media hora, con una veintena de personas colgadas mirando hacia arriba. Port Aventura también sufrió un incidente parecido en el año 2003 cuando se quedaron suspendidas durante unos minutos 28 personas en el Drangon Khan.

Tampoco el Parque de Atracciones de Madrid se libra de tener fallecidos entre sus listas. Una niña de ocho años perdió la vida cuando estaba celebrando su primera comunión junto a su familia aquel trágico 18 de mayo de 1986. La pequeña iba montada en la atracción 'El pulpo' cuando uno de los brazos del aparato golpeó en el suelo, cayó el vagón en el que iba montada y salió desprendida.

El parque de atracciones de Tibidabo en Barcelona también se cobró la vida de una joven de 15 años al romperse un brazo de 'El Péndulo'. En este mismo incidente quedaron otros tres menores heridos de gravedad.

En el año 1997 falleción un hombre de 32 años al salir proyectado de una vagoneta en la atracción Stampida de Port Aventura, la montaña rusa con más inclinación del mundo.

El resto de accidentes mortales en los parques de atracciones españoles han tenido como víctimas a obreros y trabajadores de mantenimiento. El pasado año se produjo un accidente laboral en el Parque de Atracciones de Madrid en el que murió un trabajador al quedar atrapado en el interior de 'El Rotor'.

LA SEGURIDAD EN LOS PARQUES

El miedo por la seguridad en las atracciones de los parques españoles después del terrible suceso de Terra Mítica ha aumentado. Desde la Asociación Española de Parques de Atracciones, su portavoz intenta tranquilizar a la población y cuenta que todo se acoge a la normativa legal, además de unos protocolos adicionales que llevan a cabo para la mejora de ésta.

«Las atracciones se revisan cada día antes de ponerse en marcha, semanalmente, mensualmente y anualmente, está todo muy controlado y bajo la ley», asegura la portavoz de la AEPA, Inmaculada Molina.

«Cada atracción tiene una seguridad implícita y si hay lo más mínimo se para, por ejemplo que un pájaro se pose en un sensor de movimiento», añade Molina.

El fallo en uno de los arnés del asiento donde viajaba el chico fallecido en Terra Mítica parece ser la principal hipótesis del caso, aunque aún no se han esclarecido las causas. Respecto a esto, la AEPA asegura que «se revisan cada día y los aparatos se desmontan cada año para cambiar si hay algo mal por lo que un fallo en los arneses tampoco es común».

LA FERIA SE LLEVA LA PEOR PARTE

Los parques tienen una cifra de víctimas mortales  muy inferior a las contabilizadas en las atracciones de feria de los pueblos y ciudades españolas. El accidente más grave fue en el año 2011 en la localidad de Villacañas (Toledo), cuando un vagón de la «tarántula» se desprendió y dejó cuatro fallecidos.

Una niña de 6 años murió en Moral de Calatrava, tras quedar atrapada por un rodillo en una atracción de feria, otra niña de 9 años perdió la vida en 2006 tras caer de un tobogán hinchable en la Feria Mágica de Barcelona. Dos años antes, un niño se electrocutó en El saltamontes, en Sabiñánigo (Huesca).

Dos jóvenes perdieron la vida en los cabras mecánicas de Humanes, otro en los coches de choque de Tabernas (Almería). En el año 2000, la atracción 'Destroyer' en Córdoba se cobró la vida de otro joven debido a un fallo mecánico. También perdió la vida un hombre de 35 años tras salir de uno de los vagones de una montaña rusa en la feria de Zaragoza.

Un niño de 11 años perdió la vida en una atracción de la Feria de San Lucas, otra de 10 años salió despedida de 'El Dragón' y murió aplastada por el mismo tren de la feria en Pliego (Murcia). Un niño de 5 años perdió la vida al fracturarse la columna en un castillo hinchable que carecía de licencia en Puerto Rico (Gran Canaria). Terrible fue también el caso del bebé de 14 meses que murió en una atracción ferial en Getaria (Guipúzcoa).

Una terrible larga lista incompleta con nombres y apellidos que desde hace años pone en entredicho las atracciones de feria que viajan de un lugar a otro en un corto periodo de tiempo y que, algunas, se montan en muy pocas horas.

Mientras, la investigación del accidente de Terra Mítica sigue su curso para que no se vuelva a repetir nunca más.