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El olor corporal revela infección por malaria

MADRID, 1 (EUROPA PRESS)

Investigadores han descubierto que cuando los mosquitos de la malaria encuentran a la víctima idónea a la que morder, el parásito 'Plasmodium' actúa para manipular a su huésped cambiando las características del olor corporal del individuo infectado, haciéndolo más atractivo para los hambrientos mosquitos.

La malaria es y sigue siendo una enfermedad temible que se transmite a los humanos por el mosquito Anofeles. El patógeno es un protozoo del género 'Plasmodium'. Si no se trata, el paludismo puede ser mortal, pero el parásito tiene un problema: para completar su ciclo de vida, con el tiempo debe ser adquirido por otro mosquito, algo que se produce cuando el insecto pica a una persona infectada, una fase de reproducción en la que el patógene provoca un olor muy fuerte.

En este estudio, publicado en 'Proceedings of the National Academy of Sciences', los científicos de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (STH Zurich), en Suiza, vieron que los mosquitos son más atraídos por los ratones infectados con una alta concentración de gametocitos, las células reproductivas del parásito plasmodium, en su sangre. Cuando el mosquito consume estas células junto con las de la sangre, comienza un nuevo ciclo de desarrollo en el intestino del mosquito.

Los agentes patógenos no parecen activar la expresión de componentes únicos del olor y los investigadores no pudieron encontrar ningún componente que existiera sólo en las personas infectadas. En cambio, los agentes patógenos de la malaria alteran los niveles de compuestos que ya están presentes en el olor de las personas no infectadas.

«Parece que hay un incremento general de varios compuestos que son atractivos para los mosquitos», explica Consuelo De Moraes, profesora de Biocomunicación y Entomología en ETH Zurich. Los investigadores creen que es lógico que las personas infectadas tengan un olor más atractivo pero no generen olores corporales muy específicos, sobre todo teniendo en cuenta que el agente patógeno de la malaria también puede tener efectos adversos en los mosquitos.

«Dado que los mosquitos, probablemente, no se benefician de la alimentación de las personas infectadas, puede tener sentido que el patógeno exagere las señales olfativas existentes que los insectos ya están utilizando para la ubicación del huesped», dice el líder del estudio, Marcos Mescher.

DEJA HUELLA DE POR VIDA

Más sorprendente fue el hallazgo de que la infección de la malaria deja su huella en el olor corporal de por vida. Incluso cuando los ratones infectados ya no tenían síntomas, su olor corporal mostró que eran portadores del patógeno, aunque no todas las etapas de la enfermedad tenían el miso olor: el perfil de olor de la enfermedad aguda se diferencia del perfil que se encuentran en las personas que presentan las etapas posteriores a la infección por malaria.

Aunque los resultados obtenidos a partir de ratones en este estudio no se pueden transferir directamente a la malaria humana, sugieren que efectos similares podrían estar involucrados en la atracción de los mosquitos por las personas infectadas. Mescher y De Moraes están investigando actualmente esta posibilidad en un trabajo adicional con seres humanos en África.

Además de ayudar en los esfuerzos por desestabilizar la transmisión del paludismo por los mosquitos, los científicos esperan que los hallazgos de este trabajo también puedan ser utilizados para desarrollar nuevos procedimientos diagnósticos no invasivos que facilitarían la detección eficaz de las poblaciones humanas con infecciones por malaria, en particular con el fin de identificar a los individuos que de otro modo no expresan los síntomas pero siguen siendo capaces de propagar la enfermedad.