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Irán.- Netanyahu pide al Grupo 5+1 que «no se rinda» ante Irán de cara al acuerdo nuclear definitivo

JERUSALÉN, 30 (Reuters/EP)

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha instado este domingo al Grupo 5+1 –integrado por Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania– a no «rendirse» ante Irán, en el que supone el inicio de una campaña mediática de su Gobierno tres semanas antes de que cumpla el plazo para la firma de un acuerdo con Irán sobre su polémico programa nuclear.

En entrevistas con canales de televisión de las seis potencias mundiales involucradas en las negociaciones, Netanyahu ha reiterado la demanda de Israel para que Irán abandone sus actividades de enriquecimiento de uranio y otras prácticas, al decir que de otra forma el mundo estaría más expuesto a las armas nucleares.

«Lo que quiero decir es que en cualquier momento Irán podría marginarlos (a los inspectores internacionales) o engañarlos, lo que ha hecho en el pasado, y apresurarse en las actividades de enriquecimiento de uranio necesarias para fabricar bombas atómicas», ha dicho, en declaraciones concedidas a la británica Sky News, según ha informado su oficina.

«Irán puede hacer eso en semanas o meses. Eso es malo para Gran Bretaña, para Europa, para Estados Unidos, para Rusia, para China, muy malo para Israel, también es malo para los árabes y para el mundo», ha agregado, solicitando que el acuerdo sea parecido al alcanzado para la retirada del armamento químico sirio.

La próxima ronda de conversaciones entre el Grupo 5+1 e Irán tendrá lugar entre los días 2 y 15 de julio en la capital de Austria, Viena, que ha ejercido de sede para el proceso de negociaciones.

El hecho de que las conversaciones tengan una duración prevista de dos semanas son una muestra de la dificultad que supondrá que Irán y el Grupo 5+1 resuelvan sus diferencias respecto al programa nuclear iraní antes de la fecha límite, fijada para el 20 de julio.

Las negociaciones cubren entre otras cuestiones las relativas al enriquecimiento de uranio –Irán se ha comprometido a no enriquecer uranio por encima del 5 por ciento durante las negociaciones–, así como el reactor de agua pesada de Arak, que la comunidad internacional teme que pueda ser una segunda vía para desarrollar un programa nuclear a partir del plutonio, la cooperación nuclear civil y las sanciones.

Los escollos se han centrado en cuestiones como el número de centrifugadores que podría mantener Irán y el levantamiento de las sanciones, según fuentes diplomáticas.

El Grupo 5+1 e Irán lograron cerrar un acuerdo preliminar a finales de noviembre pasado en Ginebra de seis meses de duración, que se podría prorrogar seis meses más si ambas partes lo aceptan.

En virtud del cual el régimen iraní se comprometió a congelar parte de su programa y retroceder en sus partes más polémicas a cambio del levantamiento de algunas sanciones económicas impuestas por la Unión Europea (UE) y Estados Unidos, incluido no enriquecer uranio por encima del 5 por ciento.

El acuerdo definitivo contemplaría que Irán pueda mantener un programa de enriquecimiento de uranio dentro de unos términos pactados y limitados. A cambio, Irán debe despejar todas las dudas sobre la naturaleza exclusivamente pacífica de su programa.