Quantcast

Jaime Alfonsín releva como jefe de la Casa del Rey a Rafael Spottorno

Spottorno, jefe de la Casa del Rey desde 2011, será a partir de ahora consejero privado del Rey. Felipe VI pretende así «no prescindir de su colaboración y experiencia» y dejar claro su «agradecimiento y afecto» por sus «destacados servicios» a la Familia Real, y por su «lealtad, acierto y dedicación», según el texto del real decreto.

El antecesor de Spottorno al frente de la Casa del Rey, Alberto Aza, también fue nombrado consejero privado por Juan Carlos I cuando le relevó Spottorno en 2011. El anterior jefe de Estado también otorgó, tanto a Aza como al que fue secretario general de la Casa en esos años, Ricardo Díez-Hochtleiner, la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III.

Alfonsín ha sido la mano derecha del Príncipe de Asturias, hoy monarca, durante los últimos 20 años, por lo que es un hombre de su absoluta confianza. Nacido en Lugo en 1956, se incorporó en 1995 una secretaría de nueva creación dentro de la Casa del Rey que se encargaría de organizar las actividades del Príncipe de Asturias, a partir del momento en que el Heredero de la Corona regresó a Madrid tras haber completado su formación con un máster en relaciones internacionales por la Universidad de Georgetown (EEUU).

Justo antes de incorporarse al equipo de la Casa del Rey, Alfonsín trabajaba en el prestigioso despacho de abogados Uría y Menéndez, y antes, fue secretario general y director de la Asesoría Jurídica del banco Barclays. De haberse mantenido en la empresa privada, Alfonsín tendría un sueldo mucho más alto que el que recibe como alto cargo de la Casa del Rey, señalan en su entorno.

Los periodistas que han tratado con Alfonsín han podido comprobar que se trata de un hombre extremadamente prudente y discreto, mientras que personas que han trabajado con él le definen además como un hombre eficaz, tranquilo y reflexivo.