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Mundial de Brasil: España se desquita ante Australia (0-3) en un partido sin historia

Hoy en Curitiba había, probablemente, mucho más en juego de lo que podía parecer. España estaba herida tras las últimas derrotas ante Holanda y Chile y necesitaba regresar a casa con un buen sabor de boca. Y aunque no se podía remediar la lluvia de palos y palos tras la debacle mundialista, los jugadores al menos se van con una pequeña sonrisa.

Del Bosque optó por esa revolución que no se atrevió a conjugar en el choque ante Holanda. Reina, Juanfran, Albiol, Koke o Cazorla partieron de inicio en una España que mostró una imagen bien diferente a la de los dos partidos anteriores.

Bien es cierto que Australia no es Chile ni Holanda pero las sensaciones han sido bien diferentes a la de esos partidos. Los 'aussies' también optaron por dar minutos a los jugadores menos habituales que ofrecieron una imagen digna pero que no pudieron parar a un Iniesta que mostró su mejor nivel en Brasil.

Precisamente fue una jugada del futbolista blaugrana la que permitió 'abrir la lata'. Juanfran, que ha mostrado que Del Bosque pudo equivocarse poniendo a Azpilicueta por el flanco derecho, regaló el primero al 'Guaje', que consiguió marcar en su despedida. Una despedida emotiva a uno de los jugadores más grandes de la historia del fútbol español.

Con ese 0-1 se llegó al descanso. El paso por los vestuarios le vino bien a Australia, que sin crear excesivo peligro comenzó mejor el segundo tiempo que la selección española. Sin embargo, la entrada de Mata y de Cesc recuperó el nivel del combinado nacional que, de nuevo, gracias a Andrés Iniesta golpeó a los oceánicos.

Un precioso pase entre líneas del jugador del Barça dejó sólo ante Ryan a Fernando Torres. Un regalo para el de Fuenlabrada que no desperdició y que ponía el 0-2 en el electrónico.

Los minutos pasaban y España se sentía cómoda. Australia, con defensa de cuatro a diferencia de Chile y Holanda, no conseguía llegar con peligro a la portería de Pepe Reina, que, por cierto, debutaba en un Mundial sin mucho trabajo.

Y con espacios, a diferencia de otros partidos, España hoy si tenía mordiente. Los de arriba estaban enchufados y fue así como Juan Mata puso el 0-3 final. Ahora Cesc fue el encargado de asociarse con el jugador del United que con un tiro raso batió a Ryan por bajo.

Y hasta ahí duró la historia de España en Brasil. Un equipo que se marcha para casa tras mostrar una imagen que no le pertenece ante grandes rivales como Chile y Holanda. Día de despedidas y día de consagración, consagración en la que jugadores como Koke saben que tienen un lugar guardado en esta selección durante años.