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Economía.- Rubalcaba centra en la reforma fiscal su pregunta a Rajoy tras más de 40 días sin control en el Congreso

MADRID, 22 (EUROPA PRESS)

El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, centrará en la reforma fiscal su pregunta al presidente Mariano Rajoy para la próxima sesión de control al Gobierno, la primera entre ambos que tiene lugar en el Congreso desde el pasado 14 de mayo.

Entre viajes al Bruselas, elecciones europeas y el paréntesis de la abdicación de Juan Carlos I y la proclamación de Felipe VI, el presidente del Gobierno ha cumplido 40 días sin contestar preguntas en el Congreso.

Para esta sesión de control, en medio del proceso de relevo al frente del partido, los socialistas han decidido dar gran protagonismo a la reforma tributaria que el Consejo de Ministros aprobó este viernes, y que entre otras medidas prevé una reducción de los tramos del IRPF y una reducción de los tipos marginales máximo y mínimo, nuevas exenciones familiares y personales, una bajada del gravamen sobre el ahorro, y reducciones también en el Impuesto de Sociedades.

Una reforma que previsiblemente centrará gran parte del debate político en la segunda mitad de esta legislatura, ya que su tramitación en las Cortes se producirá a partir del verano –el PP prevé que llegue al Congreso a mediados de julio– para que los primeros cambios puedan entrar en vigor el 1 de enero de 2015.

OBJETIVOS, ORIENTACIÓN Y EFECTOS

Por eso, Rubalcaba preguntará al presidente «cuáles son los objetivos de su reforma fiscal», pero además los socialistas plantearán una interpelación al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, para conocer la «orientación, objetivos y efectos» de sus cambios tributarios.

Y es que aunque el principal partido de la oposición reconoce que existe un «amplio consenso» sobre la «necesidad» de afrontar una «profunda» reforma fiscal, teme que los cambios que plantea el Ejecutivo acabe «ahondando en el incremento de la desigualdad, al no adoptarse un sistema de compensaciones» para las rentas medias y bajas, y que tampoco consiga la «pretendida eficiencia» al no poner como «prioridad» la lucha contra el fraude.

A su juicio, la subida de medio centenar de figuras tributarias en lo que va de legislatura ya han afectado «sustancialmente» a rentas medias y trabajadores asalariados, y los «pequeños retoques» en el IRPF –rebajas de tipos, incrementos de mínimos familiares y personales– beneficiarán más a quienes más tienen y no serán suficientes para compensar otras subidas que también han afectado a las clases medias.

«No hay mucho margen a la esperanza de que (la reforma fiscal) restablezca la equidad y suficiencia del sistema», creen los socialistas, que opinan asimismo que los cambios en el Impuesto de Sociedades «no pueden ser más desalentadores» ya que provocarán una pérdida de recaudación de 2.000 millones de euros a las arcas públicas, que se «añadirán al desplome de ingresos que ya ha supuesto la crisis» y que deberán compensarse con recortes si se quiere cumplir con el objetivo de déficit.

Con ello, abunda el PSOE, se «profundizará en la estrategia de política económica por la devaluación interna» que, a su juicio, no es «sostenible en el tiempo ni viable económica y socialmente» ya que abocará a la economía española a un «estancamiento permanente vía bajada de salarios, condiciones de trabajo más precarias y menos productividad, así como a una inaceptable desigualdad social», con efectos «muy reducidos y limitados» sobre el crecimiento y el empleo.

Por eso, el principal partido de la oposición defiende la necesidad de acompañar los cambios tributarios de una «reforma integral» de la Agencia Tributaria que incremente los recursos materiales y humanos, así como de una «propuesta concreta de objetivos» para luchar contra la «lacra» del fraude fiscal, que está «concentrado fundamentalmente en las grandes fortunas y corporaciones».

Además, reclama cambios en la tributación de la riqueza y las grandes fortunas para que aporten más a la solidaridad nacional, y rechazan que el Ejecutivo plantee esta reforma con «fines electoralistas» ante los comicios autonómicos y locales del año próximo.

Sólo así, añade, se podrán conseguir los objetivos de tener un sistema tributario suficiente, eficiente y ecuánime que consiga la perseguida suficiencia recaudatoria a través de la ampliación de las bases imponibles.

DESIGUALDADES SOCIALES

Por su parte, el coordinador federal de IU también se referirá a este tema en su pregunta de control, en este caso al ministro Montoro, en la sesión de control del miércoles en el Congreso, si bien en su caso focalizará su preocupación sobre las desigualdades sociales.

«¿Cuáles serán los efectos de la anunciada reforma fiscal sobre las desigualdades sociales existentes en nuestro país?», preguntará el líder de la coalición al titular de Hacienda, quien en rueda de prensa ya reconoció temer que para compensar la pérdida de recaudación por las bajadas de IRPF e Impuesto de Sociedades se decida aplicar nuevos recortes.

Además, también Lara cree que el anuncio de las rebajas tributarias es «profundamente electoralista» y busca ser «un torniquete para frenar la sangría de votos que el PP ha tenido en las elecciones europeas del 25 de mayo», pero que en el fondo se trata de «trilerismo» porque el Gobierno «con una mano enseña los porcentajes engañosos de algunas rebajas y con la otra oculta las auténticas bajadas de impuestos, que hacen especial y fundamentalmente a las grandes empresas y grandes fortunas».

Finalmente, la portavoz parlamentaria de Hacienda del PP, Ana Madrazo, también se referirá a este asunto, preguntando a Montoro por los «principales objetivos» de la política tributaria del Gobierno en los próximos meses, que a su juicio permitirá dar «un respiro» a las familias y recuperar la «filosofía fiscal» del PP de rebaja de impuestos aprovechando la incipiente recuperación, para impulsar así el crecimiento y el empleo.