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Anabel Alonso: “Ocho apellidos vascos es un fenómeno, no es regla general el tener que verla”

Háblanos un poco de tu nuevo proyecto “Reglas, usos y costumbres en la sociedad moderna”. 

Esta obra de Jean Luc Lagarce, está basada en un manual de buenas costumbres transformado en un monólogo, trata de como debemos ser en sociedad, como los momentos más importantes de la vida de cada uno como el nacimiento, el enamoramiento, las bodas de oro o de plata, la misma muerte… como está todo regulado y estipulado para que en esos momentos en los que los sentimientos son lo mas importante, esté todo unido bajo unas reglas y bajo unas directrices que seguir. Como debemos comportarnos, como sentarnos… en definitiva todo, pero con mucho humor y mucha ironía.

 ¿Cómo te sientes al haber cambiado de registro? Nos tienes acostumbrados a personajes principalmente cómicos, y este nuevo papel está más enfocado al drama.

Lo que me ha resultado un reto importante es sobre todo a nivel técnico. El texto es muy complicado, no es un monólogo al uso. Tiene una estructura dramática más de manual, no contamos lo que a uno le ocurre y ya está. Hay una estructura dramática clara, es como una conferencia, entonces a la hora de memorizar me ha costado bastante, pues mi personaje repite muchas cosas y va hacia adelante y hacia atrás continuamente. También, gracias a la directora Heidi Steinhardt que me ha dirigido muy bien por esos derroteros, se da a todo un enfoque distinto. Si lo lees a primera vista parece el “capítulo dos de X manual”, entonces se da a cada cosa un orden, una vida, y eso ha sido un reto.

 La Sala Labruc es un espacio muy reducido donde actuar ¿crees que eso ayuda a la obra y te ayuda a la hora de interpretar a tu personaje? 

A mi me parce el espacio apropiado pues como ya he dicho, no es un texto al uso, es muy peculiar. Me parece (Labruc) un buen campo de pruebas, es casi como hacer cine ya que la gente está muy cerca, te sientes arropada, digamos que hasta huelen el perfume que me he echado. Después, al ser una relación directa que tiene contacto directo, pues es mucho más rico y veraz, sobre todo a la hora de planear el trabajo y la forma de abordar la interpretación.

¿Cómo llega este proyecto a tus manos?

Este proyecto me llega a través de la directora Heidi Steinhard con la cual ya había trabajado anteriormente, me pareció interesante como reto, como algo distinto a nivel interpretativo y como algo nuevo a nivel de escena y a muchos niveles en general. Y había trabajado con ella en “Lastres”, conozco su forma de trabajar y tengo mucha confianza con ella. Digamos que este tipo de obra es una de las cosas que un me quedaba por abordar y no dudé en trabajar en él.

Actualmente tenemos el fenómeno “Ocho apellidos vascos”, ¿Crees que el público prefiere ir al consumo rápido como es la televisión y el cine y deja de lado el teatro?.

 La televisión es indiscutible como reina del audiovisual y primera opción para el público, y “Ocho apellidos vascos” es un fenómeno, no quiere decir que sea regla general el tener que verla. Al igual que hubo el fenómeno “Torrente”, hay muchos fenómenos, pero no es la regla general y no da la visión real de cómo está cine español. El cine americano con sus distribuidoras y su dinero que se invierte, pues es otra liga en la que no podemos competir. El teatro goza de buena salud, a la gente le gusta ir al teatro. Lo que ocurre es que con el tema del IVA al 21% las cuentas no salen, pero a la gente le gusta ver a los actores en vivo, entonces debemos optar por teatros públicos, que tienen dinero público y pueden hacer cosas más grandes que un teatro privado, como es el caso de la obra de Lagarce, que tiene pocos personajes y producción simple, entonces tenemos un poco autocensura para que la gente pueda venir a vernos.

¿Tienes algún proyecto entre manos después de este? 

Estrenamos “Reglas, usos y costumbres en la sociedad moderna” a primeros de marzo y estaremos hasta junio. Después iremos a Mérida, y puedo compaginar con otras representaciones, para cuadrar fechas. De momento con el teatro estoy bastante comprometida, tengo dos trabajos muy distintos: uno muy ambicioso con otros nueve actores y música, y este de pequeño formato, que procuraré compaginarlos y por supuesto intentaré llevarlos a buen puerto.