Quantcast

ERC anima a los españoles a apoyar la independencia de Cataluña

Bosch elogia el «coraje democrático» demostrado por Posada y Díez al aceptar presentar su libro pese a las críticas

MADRID, 7 (EUROPA PRESS)

El portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el Congreso, Alfred Bosch, sostiene que la secesión de Cataluña conviene a los españoles, a los que anima a apoyarla, una idea rechazada de plano por la líder de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, quien le ha replicado que los catalanes y el resto de los españoles «tienen la misma sangre» y no se pueden «divorciar». «Una se divorcia del marido, pero no del padre, la madre o los hermanos», ha afirmado.

Bosch y Díez protagonizaron este miércoles un careo amistoso en el Congreso en la presentación del libro 'Como amigos. La independencia de Cataluña interesa a los españoles', el primero que el diputado independentista escribe en castellano.

El debate ha tenido lugar bajo la batuta del presidente del Congreso, Jesús Posada, quien ha elogiado la «estructura» de una obra que, ha dicho, es fácil de leer y contiene «ideas claras», aunque ha dejado claro que no está de acuerdo con la mayoría de los argumentos de Bosch. Además, le ha felicitado por escoger a Rosa Díez y por querer presentar su ensayo en el Congreso porque la Cámara es «precisamente el lugar adecuado para confrontar ideas».

El portavoz de los republicanos ha agradecido el «coraje democrático» que, a su juicio, han demostrado tener Posada y Díez al aceptar presentarle el libro, una decisión por la que, según ha comentado, los tres han sido criticados. «Se que esto no es fácil», ha dicho, y también les ha propuesto hacer la «promesa» de que «pase lo que pase», seguirán siendo «amigos».

Bosch ha definido el acto como un «ejercicio de civismo» y, a quienes le han criticado por invitar a Rosa Díez, les ha replicado que el diálogo tiene más valor cuanto más alejadas están las ideas de los interlocutores. «¿Con quién quieren que dialogue yo, con Joan Tardà?», ha añadido, mentando a su compañero de partido.

Díez ha alabado la «honestidad» de Bosch por decir «con claridad» y sin excusas ni subterfugios que él lo que quiere es la independencia de Cataluña. «Me gusta la gente que dice las cosas claras porque eso es respeto a los demás», ha afirmado, pero a partir de ahí, todo ha sido desacuerdo.

«No sé si es lo que debo hacer, pero recomiendo la lectura del libro, porque a mí al menos me ha permitido insistir en mis argumentos», ha señalado, antes de avanzar que quizá le pida a Bosch que le presente un libro suyo en Cataluña.

UNA NOTICIA LE DOY: SE PUEDE VIVIR SIN SER NACIONALISTA

La líder de la formación magenta ha confesado que no pretende convencer al autor de que deje de ser independentista –aunque ha aprovechado para informarle de que «se puede vivir sin ser nacionalista»–, pero sí de que debe perseguir sus objetivos siempre dentro de la ley porque, como decía Albert Camus, si para lograr un objetivo legítimo se usan métodos que no lo son es el propio objetivo el que se carga de ilegitimidad y debe ser revisado.

Por eso, ha insistido en que reclamará que se utilicen todos los instrumentos del Estado de Derecho para impedir que en este proceso se incumpla la ley, incluyendo la retirada de las urnas 'ilegales' por los Mossos d'Esquadra o, en su defecto, por la Guardia Civil.

Rosa Díez ha asumido que no puede rebatir las constantes «apelaciones sentimentales» que Bosch incluye su texto pero, tomando prestadas unas declaraciones de su compañera de grupo, Irene Lozano, ha criticado el título de la obra. «Las chicas tenemos muy mala experiencia con esta frase porque cuando un chico nos dice 'quedemos como amigos' es que nos está dejando», ha explicado.

Además ha tildado de «engañoso» ese argumento «sentimental» de que cuando «dos no se quieren, se divorcian». «Una se puede divorciar del marido, pero no te puedes divorciar de alguien consanguíneo, de tu familia. Somos de la misma sangre y no cabe el divorcio», ha sentenciado.

Este punto ha sido contestado por el republicano catalán con un planteamiento diferente. Bosch ha comparado a Cataluña con esa hija «joven, guapa, que vive su primavera y que quiere emanciparse». «¿Le diremos que no le ponemos ya el plato en la mesa o la insultaremos? –ha reflexionado–. Si la amamos, disfrutaremos de su emancipación desde la posición de una España que se sabe guapa, sabia y con experiencia».

DIVORCIO AMISTOSO MEJOR QUE MATRIMONIO GRUÑÓN

Y, siguiendo con las metáforas, el independentista catalán ha llamado a que entre España y Cataluña haya un divorcio «amistoso» para pasar del matrimonio «gruñón» que viven ahora a una relación «amistosa». «Vete a saber si en el futuro nos podríamos convertir en grandes y apasionados amantes», ha bromeado.

En otro momento del acto, Díez ha pedido al portavoz de ERC que reflexione sobre qué ganan los catalanes con la independencia y ha alertado de que «en los Estados más pequeños los problemas de los ciudadanos con la élite local son más grandes» porque hay mas riesgo de «caciquismo y arbitrariedad». «¿Qué le hace pensar que esa élite local sería más amable que el viejo Estado español», ha preguntado al autor.

Bosch ha rebatido las tesis magenta incidiendo en que la ley es «negociable» porque eso es lo que hacen los diputados todos los días en el Congreso, y en que todos los procesos de independencia son unilaterales. Asimismo, ha insistido en que aceptar la consulta catalana sería bueno para la democracia española e incluso ha advertido de que «la soga que se está trenzando en contra la voluntad política de los catalanes» podría acabar también en el 'cuello' de los españoles a los que, con el argumento de que no es legal, se les podría negar un referéndum para elegir entre Monarquía o República.

Tras retar a UPyD a plantear «seriamente» una propuesta para que todos los españoles puedan pronunciarse sobre la independencia de Cataluña, ha defendido la tesis de su libro de que la secesión beneficiaría al resto de España. «Me dicen que me he pasado tres pueblos», ha dicho entre risas, antes de incidir en esta idea.

En primer lugar, Bosch ha defendido, en tono jocoso, que una Cataluña independiente supondría que los españoles se «librarían» de los nacionalistas e independentistas catalanes en el Congreso y su presidente, Jesús Posada, no tendría que cortarles cuando subieran a la tribuna a hablar en catalán.

Pero, además, y tras advertir de que los catalanes han pretendido transformar España en un universo «plurinacional», ha apuntado que si Cataluña tuviera su propio Estado, España quizá podría ser «más española» y liberarse de ese «síndrome de reina madrastra». «Por nosotros no lo hagáis –le ha replicado Rosa Díez–. Nosotros queremos una España con vosotros dentro».