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viernes, 21 enero 2022 21:34

Champions League: Baño del Real Madrid (0-4) y directos a la final de Lisboa

Decía el pasado miércoles Karl-Heinz Rummenigge, director general del Bayern, que al Real Madrid le esperaba un incendio -similar al infierno de los estadios griegos- en el Allianz Arena. Lógicamente era una forma de calentar a sus aficionados de cara a la vuelta. 

No se equivocaba Rummenigge en llamar a los germanos, pero quizás tenía que haber llamado también a Guardiola y decirle que defendiesen las jugadas a balón parado.

El Real Madrid no se ha caracterizado esta temporada por su gran potencial en el juego aéreo, aunque lo tiene. Y como lo tiene, lo puede utilizar de vez en cuando. Y si a eso le sumas a Sergio Ramos, que tiene más coraje -por no decir otra cosa- que el caballo de Espatero, pues resulta que a Pep Guardiola se le queda cara de pocos amigos a los 15 minutos de empezar el encuentro.

El central andaluz es al fútbol, lo que Leónidas a la guerra. Potencia y decisión en el cuerpo a cuerpo. Le falta un título solo en su palmarés y tiene entre ceja y ceja que debe levantar -junto a Casillas- la 'Décima' en Lisboa. De la cabeza de Ramos llegaban los dos primeros goles, en el minuto 15 y en el 18, y el conjunto blanco se ponía en la fila de embarque con destino Lisboa.

Quedaba aún mucho partido, pero muy poca eliminatoria. Por si aún quedaba algún timorato que dudaba si subirse ya al avión, ahí apareció la arma más potente de este Real Madrid, la contra. Esta sí que la ha utilizado está temporada, sobre todo después de que a Ancelotti se le pasase la obsesión por el juego de toque, y también apareció en Múnich. La ocasión era perfecta. El Bayern volcado al ataque y Benzema, Bale y Cristiano conectados vía WiFi, seguramente con fibra óptica que es la conexión más rápida.

De las botas de Benzema nacía el tercer tanto, pasaba por Bale y definía Cristiano. Tres toques y gol, ¿para qué más? A raíz de ahí, la única noticia negativa es una tarjeta, la que vio Xabi Alonso. El donostierra se pierde la final por acumulación de amarillas. Al menos Sergio Ramos, el otro apercibido, si estará en Lisboa.

Tal era la fiesta del Real Madrid y la impotencia del Bayern de Múnich, que Cristiano Ronaldo tiró de picardía, ya en el último suspiro del encuentro, para marcar de falta el cuarto y definitivo tanto. No fue un lanzamiento potente, sino más bien inteligente. Por debajo de la barrera, nada pudo hacer Neuer. 16 goles en lo que va de Champions, el mejor registro en la historia de la Liga de Campeones. Suma y sigue el portugués.

Ahora espera Lisboa y quién sabe si la ansiada 'Décima'. Para ello deberán vencer a un equipo, ya sea Chelsea o Atlético de Madrid, con un estilo de juego totalmente distinto al de Pep Guardiola. No siempre el toque y la posesión te llevan a la victoria. Quedó demostrado en el Santiago Bernabéu y ha quedado patente en el Allianz Arena. El 'otro' fútbol también sirve y no siempre debe llevar amarrado un autobús a la portería.