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Accidente de avión en Malasia: La caja negra, clave para aclarar el misterio

El pasado 8 de marzo desaparecía en Malasia un avión de la compañía Malaysia Airlines con 239 pasajeros. Desde ese momento, Australia, China, Estados Unidos y, por supuesto, las autoridades malayas no cesan de buscar los restos de la aeronave para tratar de esclarecer lo ocurrido.

¿Fue secuestrado? ¿Se quedó sin combustible? ¿Hubo un cambio de rumbo? ¿Es un fallo humano?…Así miles y miles de preguntas que, 47 días después de su desaparición, no tienen una respuesta cierta. Continuas hipótesis que intentan guiar un proceso de búsqueda complejo y alargado. Dada la gravedad de los accidentes aéreos y el tiempo que ha transcurrido, encontrar con vida a alguno de los pasajeros o del personal de cabina parece una utopía, pero hay un elemento que provocaría un importante rayo de luz en este oscuro suceso: la caja negra del Boeing 777.

Para conocer todos los detalles de este dispositivo, del que todo el mundo habla desde el pasado 8 de marzo, y saber por qué es tan importante, Qué.es ha hablado con Fernando Gómez Comendador, profesor del Departamento de Infraestructuras, Sistemas aeroespaciales y Aeropuertos de la Universidad Politécnica de Madrid.

¿QUÉ ES UNA CAJA NEGRA DE UN AVIÓN?

Para empezar, cuando hablamos de caja negra nos referimos a dos unidades de grabación de datos capaces de responder a una serie de incógnitas cuando se produce un accidente de aéreo. Por un lado, tenemos la FDR-Flight Data Recorder que graba diferentes parámetros de vuelo del avión, 78 parámetros concretamente, como la altitud, la velocidad, la posición de los componentes aerodinámicos, la posición de las palancas de la cabina del piloto, el funcionamiento del motor, etc. En definitiva, parámetros operativos y de sistemas del avión. Cada parámetro tiene estipulado cada cuanto tiempo tiene que medirse. Por otra parte, encontramos el CVR-Cockpit Voice Recorder que se encarga de la grabación de audio. Con este dispositivo se dispone de las conversaciones que tienen los pilotos con el exterior, tanto con otros aviones como con los controladores aéreos, la locución de las conversaciones entre los dos pilotos de cabina y de todo el sonido ambiente del habitáculo, es decir, cualquier alarma que haya saltado y que pueda dar información importante sobre lo que ha sucedido.

¿QUÉ ASPECTO TIENEN?

Son alargadas y están compuestas por una serie de sistemas operativos recubiertos con un blindaje de acero y una capa de aislante térmico de color naranja. Por eso, y pese a la creencia popular, las cajas negras son naranjas y no negras. Se utiliza este nombre porque es una expresión que trasmite que se trata de algo intocable por dentro, pero son de colores llamativos para que se detecten fácilmente. Aunque en la actualidad hay varias compañía que se encargan de su desarrollo, las cajas negras de los aviones son prácticamente idénticas, aunque varíe el modelo de la aeronave. La única diferencia radicaría en aspectos operativos, como en qué formato recogen el audio, pero en ningún caso en cuanto a la forma y el diseño ya que todas son idénticas para que sean fácilmente reconocibles en las tareas de búsqueda.

¿DÓNDE ESTÁ SITUADA?

Los diferentes estudios realizados en los últimos años en relación a la seguridad aeronáutica han demostrado que la parte más segura de los aviones es la zona trasera. Por ello, y con el objetivo de que no puedan ser destruidas bajo ningún concepto, la caja negra se sitúa en la cola del avión.

¿SON IGUAL DE IMPORTANTES?

No existe un orden prioritario entre la FDR y la CVR. Según cuenta el profesor Gómez Comendador, dependiendo del accidente es más efectiva una que la otra. Por ejemplo, en el caso del accidente del Air France – estrellado en 2009 contra el océano Atlántico con 216 pasajeros y 12 tripulante-, el dispositivo FDR determinó qué le sucedió al avión, pero la de voz despejó las dudas sobre lo que habían decidido los pilotos. Dependiendo de la casuística del accidente, puede servirnos más una que la otra, pero en cualquier caso las dos son importantes.

¿PARA QUÉ ESTÁN PREPARADAS?

La caja negra de un avión es prácticamente indestructible. La Organización Europea de Equipamiento de la Aviación Civil establece una serie de especificaciones de seguridad basadas en cuatro aspectos fundamentales:

Impacto: Se someten a pruebas de fuerzas superiores a los 3.500 kilos con el objetivo de resistir cualquier tipo de accidente, incluso de una caída a 30.000 pies de altura.

Calor: El material de construcción debe ser ignífugo para poder resistir pruebas de calor superiores a los 1.100 grados.

Acuática: El cierre de las estructura debe ser hermético. No puede entrar ni una gota de agua, pese a que el accidente, como supuestamente ha ocurrido en el accidente del Malaysia Airlines, se haya producido en un océano con una profundidad superior a los 6.000 metros.

Resistencia: Dada la fortaleza del blindaje, incluso un tanque puede pasar por encima de los dispositivos sin que afecte a los datos recopilados.

¿CÓMO SE LOCALIZA?

Dependiendo del accidente, ya sea en una zona terrestre o marítima, los restos del avión pueden encontrarse esparcidos por una franja importante de terreno. Por ello, la caja negra incorpora una baliza que emite una señal de localización. Hay que tener en cuenta que es una señal de baja frecuencia, con un alcance estimado de 10 kilómetros, por lo que no siempre sirve para localizar el avión. Cuando un avión cae en tierra se trata de una distancia medianamente razonable, pero en el caso del Malasya Airlines es un radio muy pequeño, al supuestamente encontrarse en medio del océano. Además, la profundidad del agua provoca que la señal sea más débil.

Solucionar este aspecto es uno de los objetivos de los ingenieros aeronáuticos que, bajo la supervisión de EUROCAE, intentarán cambiar la frecuencia que emite la señal para aumentar el campo de acción.

¿CUÁNTO DURA LA BATERÍA?

La batería sirve para la baliza que emite la señal, pero en ningún caso afecta a los datos recogidos previamente por los dispositivos. Según las exigencias actuales de EUROCAE, el fabricante de los aparatos deben garantizar que la señal estará operativa durante al menos 30 días. Eso no quiere decir que al concluirse ese plazo se apague la señal.

La duración exacta de la batería viene determinada por el estado de la misma. Por lo tanto, dura como mínimo 30 días, pero puede alargar su vida hasta los 45 o incluso 60 días. Hasta el accidente del Air France -se encontraron los dispositivos dos años después del accidente-, se entendía que estos plazos eran suficientes. Después del suceso y teniendo en cuenta la magnitud del misterio del Boeing 777, la Organización Europea de Equipamiento de la Aviación Civil ya trabaja para aumentar este periodo hasta alcanzar los 90 días.

¿RESOLVERÍA EL MISTERIO DEL MALAYSIA AIRLINES?

El profesor Gómez Comendador asegura que aclarar por completo un suceso tan complejo como la desaparición del Malaysia Airlines es muy difícil, incluso después de encontrar la caja negra del avión. Eso sí, al comprobar los datos de estos dispositivos se respondería a incógnitas como qué ruta siguió el aparato, si subió por encima de un determinado nivel de vuelo, si se ha caído porque se quedó sin combustible o la conversación exacta de los pilotos en los minutos previos al siniestro.

Además, la hipótesis del secuestro también quedaría completamente despejada si en esas dos últimas horas de vuelo algún sonido extraño dentro de la cabina del piloto.