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Alfonso Díez sobre Cayetana de Alba: «Le he gustado desde hace mil años»

El duque quiso hacer balance con este diario de los dos años y medio que lleva casado con la Duquesa, y demostrando haber dejado muy atrás las numerosas críticas aceradas por su relación con una Grande de España. «Fueron momentos durísimos, aunque no me arrepiento de nada».

Díez confesó que sigue sorprendiéndose con determinadas informaciones que hacen referencia a su matrimonio con Cayetana.»¡A estas alturas decir que he puesto duchas con chorritos por todo Dueñas! O que le compró a Cayetana caramelos y pulseritas de colores. Como si estuviéramos en una película del Oeste, cuando iba James Stewart y le regalaba un espejito a los indios… Decir eso no es de recibo. O que yo la he forzado a salir o a entrar… ¡A Cayetana no la puedes forzar! Es ella misma».

Asegura saber Alfonso que desde que su mujer le conoció ella dio un paso adelante: «Yo la gusto. Le he gustado desde hace mil años, y la gusto», declaraba. Además quiso hacernos saber que para él, ella es lo primero, en definitiva, toda una historia de amor verdadero y recíproco. Prueba de ello, son las numerosas situaciones complicadas que la vida les ha puesto por delante y en las que siempre se han mantenido unidos, ante la adversidad.

Durante la entrevista el duque contó algunas adversidades por las que, juntos, han tenido que atravesar. Por ejemplo cuando durante un viaje la duquesa se rompió la cabeza del fémur. «Aguantó toda la noche sólo con un gelocatil. Cuando puso el pie en el suelo, no te puedes imaginar el grito que dio. Menos mal que el doctor que la atendió no era ningún cantamañanas, y dijo que había que ingresarla, y nos recomendó la clínica Mater Dei del Vaticano. Era domingo, hablé con su hijo, con Carlos, y tomamos la determinación de que la operaran esa misma tarde… Me puedo venir abajo con una tontería, pero cuando hay que tomar una decisión, tiro para delante», momentos como este, en los que el duque ha demostrado estar al pie del cañón con Cayetana.

Y eso mismo fue lo que hizo en el año 2009, cuando la Duquesa de Alba tuvo que ser intervenida quirúrgicamente de una hidrocefalia con isquemia cerebral. «Creo que debo tener como un GPS, que me está haciendo hacer unas cosas, porque yo nunca he tenido paciencia. Nunca. Siempre he sido para todo un fuguillas. Me he ido de todo. Y aquí estoy a lo que ahí que estar: ella. Empieza con ella y termina con ella», confesiones que muestran el potente amor que siente por su mujer.

Aunque Cayetana no está pasando precisamente por su mejor etapa, recordemos que el pasado 28 de marzo cumplía 88 años y no pudo celebrarlo como a ella realmente le hubiese gustado por problemas de salud, aunque ya está recuperada junto a su ilusionado marido: «Tengo una ilusión tremenda por todo. Y no es esto -señala el Palacio de Dueñas- lo que me llama la atención. Porque todo esto es ella. Y ahora sé que vivir en un palacio es vivir en 250 metros».