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Un motorista a 250km/h sin casco y con la cara desfigurada por el aire: ¿Puede ser más feo?

Nada de cosas raras. Eso es lo que le pasa a cualquiera que tenga el valor de circular, un día de viento regular, a 250 km/h con su moto y sin ponerse el caso. Cuando el motorista en cuestión se refugia tras su carenado, cuando se acurruca su cara es normal… o casi. Pero cuando se le ocurre asomarse a estas altas velocidades, la resistencia al aire hace que su cara se distorsione, se deforme hasta límites insospechados

Hay gente que sí, se sigue aburriendo mucho…