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Crean una bombilla eterna en contra la obsolescencia programada

Cuando en 1999 Benito Muros visitó California se quedó prendado de la bombilla de Livermore. Encendida desde el año 1901 en un parque de bomberos de la localidad y todavía en funcionamiento, se ha convertido en una atracción turística y un símbolo de aquellos tiempos en los que los productos se fabricaban para durar y a nadie se le había ocurrido todavía pensar en esa perversidad que se ha dado en llamar 'obsolescencia programada'.

«Yo no había oído hablar en mi vida de esto y me puse a investigar, luego me rodee de ingenieros con la idea de fabricar productos que no fueran tan perjudiciales para el medio ambiente». Y añade: «En España se tiran a la basura unos 47 millones de bombillas al año».

El documental 'Comprar, tirar, comprar' puso la obsolescencia programada en boca de todos, y hoy ya no nos sorprende tanto saber que muchas de las cosas que nos venden se programan para que no duren demasiado… y así tengamos que comprar más. Muros nos proporciona un ejemplo en el caso de las propias bombillas: «El propio Edison fue capaz de fabricar una bombilla que duraba 2.500 horas, y hoy la media de duración de una bombilla en el mercado es de 1.000 horas». Y es que en un sistema basado en el crecimiento año a año del consumo, diseñar productos demasiado duraderos parecía ilógico.

Sin embargo, ahora esta idea encuentra cada vez más adversarios. En el caso de la que propone esta empresa la bombilla iwop garantiza una duración de hasta 10 años «24 horas encendida». Es decir, según Muros, en realidad debía durar 80 ó 100. Con un consumo de 3,5 vatios, esta bombilla basada en tecnología LED ilumina como una bombilla incandescente de 90/100, lo significa un importante ahorro con respecto a la tecnología incandescente. Hasta un 96,5 por ciento según la empresa.

Más allá de su bajo consumo y su durabilidad, lo que hace de esta bombilla un producto para toda la vida es que puede ser reparado por un pequeño coste.

Con estas características sería de esperar un precio muy elevado; pero desde la empresa aseguran que solo costará 28 euros más IVA. A partir de la semana que viene se podrá comprar en su página web.

OTRO MODELO DE EMPRESA

«A nosotros no nos interesa solo el balance económico, sino el balance social«. Para Muros la idea que sustenta el negocio es tan importante como el producto mismo. No obstante asegura que, lejos de lo que se cree, se puede vivir de un modelo sostenible como este.

La nueva bombilla se fabrica en Cataluña: en Girona se realiza la inserción de componentes, en Barcelona se encuentra el centro de I+D+I y en Igualada se lleva a cabo el ensamblaje final. «Hay márgenes más pequeños que si se fabricara en Asia, claro. No nos vamos a hacer ricos, pero la idea es demostrar que se pueden hacer las cosas de otra manera».

En este sentido, subraya que han recibido el apoyo de Barcelona Business Angels. «Se han interesado porque han visto negocio».

iwop ya ha servido su primer pedido, todavía modesto. Una partida de bombillas para el Ayuntamiento de Cobera de Llobregat a través de Elecnor. También se encuentran en conversaciones con distribuidores en el extranjero, como Perú, Colombia, EEUU y Brasil. No en vano es el único modelo de estas características patentado en el mundo.

«De aquí al verano desarrollaremos toda una línea de iluminación; pero la idea es también animar a otros a que se apunten a este tipo de producción. Nosotros no podemos hacerlo todo». Así que ya lo saben, hay un amplio campo en el desarrollo de productos que no sean caducos.