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Ofertas para trabajar gratis, un abuso al alza

«Buscamos dependienta de ropa juvenil y señora para que nos pueda cubrir en días que la precisemos, como puentes, festivos, algún fin de semana e, incluso, algún mes entero. La oferta sería de 2 meses No remunerados, de prueba, en el que tiene que asistir a nuestra tienda de L a S de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:30».

Es el texto de la última 'oferta' que ha escandalizado a las redes sociales. Fue publicada el pasado fin de semana para una tienda de ropa en Coslada (Madrid) en una conocida plataforma de empleo online: Segundamano.es. A las pocas horas dejó de existir.

Todos los meses se produce alguna oferta similar, puestos de trabajo a cambio de nada que trascienden y provocan un revuelo. Aunque siempre se han producido abusos, la crisis brutal en la que estamos inmersos propicia que haya menos escrúpulos y más víctimas disponibles. Y, aunque nadie maneja cifras oficiales, se sospecha que este tipo de 'contratos' abusivos están al alza.

Así lo confirma Javier Pueyo, adjunto a la Secretaría Confederal de Juventud de CCOO. «Muchas empresas están aprovechando la crisis para explotar a sus trabajadores imponiendo condiciones indignas y en ocasiones ilegales. Lamentablemente, casos como el de esas empresa son cada vez más frecuentes y sin embargo, no siempre resultan fáciles de perseguir; lo habitual es que no figuren los datos de la empresa que realiza la oferta y, en cuanto genera protestas, quien la ha puesto en internet la retira». Y añade: «Los trabajadores en peor situación aceptan lo que se les ponga encima de la mesa para sobrevivir o con la esperanza de firmar un contrato en el futuro».

Desde Infojobs, una de las plataforma de empleo más utilizadas en España, aclaran que cuando se produce una oferta de estas características su política es retirarla de forma automática: «En el momento que la detectamos (ya sea porque nosotros mismos la encontramos o porque alguno de nuestros usuarios nos da el aviso) contactamos con la empresa para comprobar que no haya sido una errata. O la empresa corrige la oferta o, efectivamente, se da de baja esta oferta». Otra cosa, dicen, son las colaboraciones con ONGs o la figura del 'becado', que supuestamente debe formalizarse siempre mediante un convenio con el centro de estudios. «En 2012 hemos detectado un agotamiento de esta figura de becario», aseguran.

Según un estudio publicado ayer, «Crisis y contrato social. Los jóvenes en la sociedad del futuro»,
elaborado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, el 48,6% de los jóvenes españoles de 18 a 24 años afirma que aceptaría cualquier trabajo, en cualquier lugar y aunque tenga un sueldo bajo. De hecho, el 84,9% considera muy o bastante probable tener que trabajar en lo que sea. A pesar de esta disponibilidad expresada por los jóvenes, una abrumadora mayoría (80%) se muestra convencido de que, al menos en un futuro próximo, tendrá que depender económicamente de su familia.

GRATIS NO TRABAJO

En algunos sectores, como el de las profesiones laborales de músicos, diseñadores, escritores o periodistas, se trata de un viejo problema. No era raro antes de la crisis ni lo es mucho menos ahora 'ofrecer' colaboraciones gratuitas o por precios ridículos. En diciembre de 2011 la denuncia de una periodista, Azahara Cano, a la que ofrecían 0,75 céntimos por artículo desató en redes la campaña #gratisnotrabajo, que visibilizó esta práctica en los medios de comunicación.

Roger García, autor de 'El Blog del Redactor Freelance' y uno de los impulsores de la campaña, explica sin embargo que el éxito del debate no ha supuesto un cambio significativo. «Pasado el tiempo, lamentablemente siguen publicándose ofertas de trabajo para periodistas y otros profesionales de la comunicación con remuneraciones denigrantes o directamente sin cobrar. Me llamó especialmente la atención el caso de una agencia de publicidad que ofrecía prácticas sin cobrar y prometía que al menos la persona que las hiciera «no tendría que llevarle cafés al jefe». Seguramente a los responsables del anuncio les pareció muy divertido, pero los jóvenes licenciados que han invertido años en su formación y solo buscan una oportunidad para demostrar su valía pueden considerar este tipo de 'ofertas' como una burla».

DEL FRAUDE LABORAL AL FRAUDE AL CONSUMIDOR

Rubén Sánchez, portavoz de FACUA – Consumidores en Acción coincide en señalar que los abusos están al alza y señala que ahora además no es raro que deriven en fraudes al consumidor: «Por ejemplo, empresas que no están buscando a un trabajador, sino a un cliente para sangrarle 45 euros al teléfono mientras se le hace una supuesta encuesta laboral», explica.

El pasado mes de noviembre esta organización lanzó una campaña a los medios de comunicación precisamente sobre 'falso empleo' en al que invitaba a denunciar el trabajo gratis, pero también casos que van más allá, como ofertas en las que se exige dinero de entrada por gastos administrativos, que remiten a llamar a números de tarificación adicional o que tan solo persiguen hacerse con los datos personales de los candidatos.
«Se aprovechan de la falta de control de las administración eso está claro», comenta Sánchez.

SE PUEDE DENUNCIAR

Trabajar gratis no es una opción prevista por nuestro ordenamiento jurídico. Aunque el Estatuto de los Trabajadores sí contempla los llamados «trabajos amistosos, benévolos y buena vecindad», una jornada y unas condiciones como las descritas en la tienda de ropa de Coslada jamás entrarían en este supuesto. De entrada, tener a una persona trabajando sin contrato y sin alta en la Seguridad Social, además de no pagar el salario y entregar las nóminas supone vulnerar varias disposiciones legales que pueden conllevar más de 7.000 euros de multa para la empresa que incurra en estas prácticas. 

Desde CCOO recuerdan que estas prácticas abusivas son denunciables ante la Inspección de Trabajo y que no es necesario que los denunciantes sean trabajadores de la empresa en cuestión. «No tienen por qué presentarlas las víctimas de la situación, ni siquiera un trabajador de la propia empresa, sino cualquier persona que tenga conocimiento del hecho constitutivo de infracción».