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Lotería de Navidad 2013: Hacienda ingresará 188 millones con el 'Gordo'

Este sorteo supone el 27% de todos los ingresos de Loterías y Apuestas del Estado en un año, ingresos que este año se elevarán de forma considerable gracias al nuevo Impuesto de Loterías en vigor desde este año y que apenas logró recaudar 207 millones de euros hasta octubre, lo que supone unos ingresos de sólo 20,7 millones mensuales.

El resultado hasta octubre, indica Gestha, está muy lejos de los 824 millones de euros previstos por el Gobierno para todo el ejercicio, una cantidad que será muy difícil de alcanzar a pesar del «importante empuje del 'Gordo' de Navidad».

De esta forma, los técnicos de Hacienda estiman que la recaudación final del Impuesto de Loterías al cierre de 2013 se situará en un máximo de 435 millones de euros, la mitad de lo esperado por el Ejecutivo, incluyendo también lo recaudado por el resto de premios en estos últimos meses de noviembre y diciembre (40 millones de euros).

Gestha recuerda que este tributo se aplicará a la parte del premio que exceda los 2.500 euros, es decir, que si el premio obtenido fuera de 6.000 euros por un décimo, la cantidad afectada por el tributo sería 3.500 euros y Hacienda ingresaría 700 euros, el 20%.

INGRESO DEL PREMIO CON RETENCIÓN.

La retención la practicará directamente Loterías y Apuestas del Estado, por lo que el agraciado recibirá el importe del premio con el impuesto ya aplicado y sólo tendrá que preocuparse de tributar por los rendimientos que genere, como los intereses bancarios o, en su caso, por el Impuesto de Patrimonio.

Otra consideración importante a tener en cuenta para aquellos que resulten agraciados es que la cuantía de los premios se integrará en la declaración de la renta, pero no se incluirá en la base imponible del IRPF, por lo que no les afectará a la hora de pedir una beca, prestaciones asistenciales o no contributivas o cualquier otra ayuda pública.

Por último, los técnicos de Hacienda advierten un año más del «engaño manifiesto» que supone la reventa de décimos premiados a posibles defraudadores interesados en blanquear dinero negro, ya que los agraciados difícilmente podrán acreditar el origen de estos fondos ante Hacienda, pudiendo terminar con un acta de inspección que supere, entre la deuda y la sanción, más de la mitad del importe ganado.