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Sylvie Van der Vaart confiesa que engañó a su marido, el futbolista Rafael Van der Vaart

El culebrón van der Vaart parece no tener fin. Tras la separación entre Sylvie Van der Vaart y el futbolista llegó la sorprendente noticia de que este último rehacía su vida con la mejor amiga de ella, Sabia Boulahrouz. Pero ahora, parece que se da la vuelta a la tortilla, y es que Sylvie ha confesado que engañó a Rafael, ocasionando problemas en su relación.

Un giro inesperado, y es que después de que el futbolista rehiciera su vida con Sabia, tras numerosas disputas, traiciones, y un divorcio que acabó dejando 5 millones en el bolsillo de la guapa modelo, ahora la víctima pasa de ser Sylvie a Rafael.

Así, ella misma ha sido la que ha querido demostrar que no fue la única que sufrió con toda la historia, y que no es tan inocente como se creía. Unas profundas declaraciones a la publicación holandesa Privé, que no han dejado indiferentes.

«Sí, engañé a Rafael» sentenciaba muy rotundamente. Unas declaraciones que la han llevado a recordar su matrimonio desde los comienzos, pasando por los buenos, pero también por los malos momentos.

DEL AMOR AL ODIO

Se conocieron con 19 años, y tras 10 de relación se daban el 'sí, quiero' en Holanda. En 2006 nacería su único hijo, Damian, y en 2008 se trasladarían a la capital española tras el fichaje del jugador por el club blanco. Una familia modelo que encandiló a todos gracias a la felicidad que desprendían.

Pero no todo era un camino de rosas. Al año siguiente, Sylvie fue diagnosticada con cáncer de mama, un duro revés para ella y para su familia. «Estoy pasando la peor época de mi vida» declaraba la modelo por aquel entonces, aunque recalcaba el gran apoyo de su familia y de su marido: «Rafa me hace reir en los momentos más duros. Es un hombre maravilloso y estoy orgullosa de él» declaraba.

Su marido, en todo momento a su lado apoyándola, no dudó en afirmar que «haré por ella todo lo humanamente posible, es mi vida». Un apoyo y un amor envidiable a los ojos de la gente.

Afortunadamente, Sylvie logró superar esta dura enfermedad, y el matrimonio siguió con su vida: dos años en Inglaterra, y vuelta después a Alemania, tras los fichajes del futbolista. Incluso hubo renovación de votos matrimoniales de por medio, nada más y nada menos que en Las Vegas.

Sin embargo, el fin estaría por llegar. El pasado año 2012, el matrimonio empezaba a entrar en decadencia. Un hecho que se demostraba fue cuando Rafael confesó que golpeó a la que fuera su mujer entonces, Sylvie, durante la fiesta privada de Nochevieja a la que asistieron. Y a pesar de sus posteriores disculpas, y tras intentar retomar su relación, esta segunda oportunidad no logró llegar a buen puerto.

La separación llegaría poco después. Rafael sorprendería retomando su vida junto a Sabia, mientras Sylvie se decidió centrar en su papel de madre.

INFIDELIDADES

Aunque la modelo consiguió vencer al cáncer, la enfermedad le acarreó secuelas psicológicas que nunca antes había llegado a confesar. Muchas inseguridades, sumadas a la imposibilidad de tener más hijos, que hicieron mella en su inestable matrimonio.

«Tras la enfermedad, yo sufría un gran complejo de inferioridad. No dejaba que Rafael me viese desnuda o me tocara el pecho» confesaba.

Su relación se enfrió tanto, que llevó a Sylvie al punto de buscar consuelo en otra persona. Como ella misma ha confesado ahora, el idilio se habría producido en otoño de 2010.

«Necesitaba a alguien con quién hablar, que me comprendiese» ha declarado. Y ese alguien resultó ser Balazs Vajta, piloto de la línea aérea KLM. Le conoció por azar en un vuelo desde Londres hasta Ámsterdam y surgió la relación.

Aunque ella no ha reconocido que llegase a enamorarse de él, el piloto sí que ha confesado que «nos amábamos. Yo estaba muy enamorado de ella y ella me ha dicho muchas veces que me quería».

El piloto no se ha quedado callado y ha declarado que según ve el, Sylvie «es una mujer muy fuerte, que sabe bien lo que quiere, aunque ahora pretenda ir de víctima».

«Cuando lo estuvo pasando mal, la llevaba a caminar por el bosque o sobre la nieve, y descubrí que disfrutaba en el papel de niña pequeña que necesitaba protección», detallaba.

El caso es que Sylvie está dispuesta a retomar su vida, poniendo punto y final a un pasado lleno de altibajos.