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Montoro sobre los medios: » Vienen a mi despacho a contarme sus problemas económicos»

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha asegurado este miércoles
que mientras siga ocupando su actual cargo no se producirá ni una sola
filtración más sobre expedientes que esté tramitando la Agencia
Tributaria
(AEAT), y ha negado que se produjeran presiones para reducir
la multa de 450 millones de euros a la multinacional mexicana Cemex,
instando a los inspectores a denunciar cualquier tipo de injerencia que
sufran.

En una interpelación en el Pleno del Congreso
formulada por el portavoz socialista de Hacienda, Pedro Saura, sobre la
cadena de ceses y dimisiones ocurrida en las últimas semanas en la AEAT,
el ministro ha pedido a todos «responsabilidad» cuando se trata sobre
estos asuntos, y ha «garantizado» que mientras siga al frente del
departamento «no se va a filtrar ni un procedimiento administrativo de
la Agencia»
. «Cuando digo ninguno es ninguno. Voy a aplicar la ley como
es mi obligación», ha insistido.

Y es que la Ley General
Tributaria vigente «impide» a la Agencia desvelar ningún detalle sobre
«expedientes concretos», aunque Montoro ha vuelto a asegurar que
modificará este precepto para que «los españoles conozcan las
condiciones de morosidad de muchos contribuyentes con la AEAT». «Soy el
primero que lo está deseando», ha añadido.

FALSEAR INFORMACIONES

Porque, a su juicio, esta imposibilidad para informar sobre ciertos
detalles de la lucha contra el fraude «tiene mucho que ver», según
Montoro, con algunas informaciones que se publican en los medios de
comunicación, y que él interpreta como «formas de presión» a Hacienda
por parte de quienes «tienen bastantes problemas económicos». «Lo sé
porque me lo cuentan, no es que esté teorizando
. Cómo no voy a
conocerlo, si vienen a mi despacho a contarme sus problemas económicos»,

ha llegado a desvelar.

Y un ejemplo de esta publicación
de falsedades se ha dado, según el titular de Hacienda, con toda la
información sobre la multinacional cementera Cemex, a la que la AEAT
habría impuesto una sanción de 450 millones de euros recurrida por la
compañía y que habría precipitado el cese de una inspectora por negarse a
acatar órdenes internas de reducir esa sanción.

Sobre
este tema, Montoro ha asegurado que «no es verdad» que se «modificara el
expediente» de sanción a Cemex
y ha lamentado el «daño» que una
información «falseada» crea en la sociedad. De hecho, ha señalado que el
medio en cuestión consultó con el Ministerio antes de publicarlo, y que
se le indicó que no era cierto. «Pero siguió adelante porque decía que
eran sus fuentes. ¿Sus fuentes? Que las explique, porque es muy
peligroso romper la garantía de cualquier procedimiento administrativo y
judicial», ha reprochado.

Posteriormente, en
declaraciones en los pasillos de la Cámara, el ministro ha insistido en
este mensaje y ha desvinculado estas referencias de las críticas que
desde algunos medios se hace al Gobierno o a su departamento. «Las
críticas son lo más sano de la democracia. Yo me refiero a que se den
informaciones falsas a los ciudadanos, porque hace daño al trasladar a
la gente lo que no es una realidad», ha insistido.

«Uno
no está acostumbrado a informaciones falsas sobre sanciones que se hacen
a empresas. Cuando una información es falsa, es falsa. Y cuando desde
Hacienda se dice que es falsa, ese medio está obligado a rectificar. Y,
si tiene otras fuentes, que lo explique y sobre todo que digan esas
fuentes por qué dan esa información», ha apostillado.

NO HAY INJERENCIAS

Con respecto a las acusaciones de injerencias por parte del
Ministerio en el funcionamiento de la Agencia Tributaria, Montoro ha
insistido en que los ceses se deben a un «relevo» de altos responsables
como consecuencia del cambio que se produjo hace medio año en la
Dirección General.

En este punto, ha negado haber dicho
que las destituciones se debían a razones ideológicas por tratarse de
inspectores socialistas
, como se publicó tras la celebración del Día de
la Constitución, y ha precisado que a lo que se refería es a que en la
delegación de Grandes Contribuyentes hay «al menos» seis altos cargos
políticos (no funcionarios) nombrados por el Ejecutivo del PSOE para
«puestos relevantes». Entre ellos, incluso un ex secretario de Estado de
Hacienda socialista.

«¿Y cuándo me he enterado de esto?
A raíz de estos acontecimientos, tras dos años. No lo sabía, para que
vean toda la injerencia política que hago», ha ironizado,
emplazando a
los inspectores que sientan que están siendo sometidos a presiones que
lo denuncien a través de los procedimientos existentes para ello. «Cada
uno tenemos nuestra responsabilidad, pero que se expliquen. ¿Han tenido
alguna injerencia, les han modificado un planteamiento, han visto la
actuación de un grupo de interés? Ya saben dónde tienen que ir, por el
bien del país», ha insistido.

Además, ha reiterado su
ofrecimiento de negociar con el resto de fuerzas parlamentarias, en el
marco de la reforma tributaria que se planteará en el primer semestre de
2014, un estatuto de la Agencia Tributaria, pendiente desde 1990, para
delimitar los nombramientos, la carrera administrativa y otros extremos,
«por la tranquilidad y confianza de todos, y con la responsabilidad de
todos».

PRESIONES AL MINISTRO

Más allá de
negar injerencias políticas sobre los funcionarios, Montoro sí ha
reconocido tener «mucha experiencia» en recibir peticiones de empresas y
grupos de presión para conseguir «trajes a medida» en materias como los
aplazamientos en el pago de sus deudas tributarias que, según ha dicho,
se han incrementado con respecto al catálogo existente en su otro
periodo al frente del Ministerio.

Durante una interpelación en el Pleno del Congreso relativa a los
ceses y dimisiones que se han producido en la Agencia Tributaria (AEAT)
a raíz de la destitución de una inspectora que se habría negado a
modificar una multa a Cemex, el portavoz socialista de Hacienda,
Pedro
Saura, ha preguntado al ministro si tiene alguna relación que pueda
llevar a un «conflicto de intereses» con la multinacional o con la
auditoría que la asesoró en materia fiscal.

«¿Usted o
alguien de su equipo han mantenido alguna relación profesional o de otro
tipo con algún directivo de Cemex?
¿Pueden tener más intereses en otros
conflictos que afectan a grandes contribuyentes a través de la sociedad
de asesoría que creó en 2006? ¿No cree necesario que los españoles
sepamos con total transparencia a qué empresas representa su anterior
sociedad ante la Hacienda pública?», le ha preguntado el diputado
murciano.

DESLEGITIMACIÓN PERSONAL

En su
respuesta, Montoro ha reprochado que el PSOE «va a lo que va» desde el
principio de la legislatura, tratando de «deslegitimar, no al Gobierno,
sino a las personas» que forman parte de él, y ha recriminado a Saura
una vez más su tono «demoledor» con «ciertas colaboraciones externas»
para atacarle.

En ese punto, ha afirmado no tener
«ninguna relación profesional con ninguna empresa», ni con Cemex u otros
contribuyentes
, ni tampoco con su asesoría, de la que se «desligó
totalmente» en 2008 al recuperar el puesto de parlamentario.