Quantcast

El PP rechaza adelantar la prohibición de las donaciones de empresas a partidos

Izquierda Plural, UPyD y PNV ven insuficiente la medida y defienden garantizar una financiación pública

MADRID, 10 (EUROPA PRESS)

El PP rechazó tomar en consideración en el Congreso una proposición de ley del PSOE para reformar la Ley de Financiación de Partidos con el objetivo de eliminar toda posibilidad de que las empresas hagan donaciones a las formaciones políticas. Y no porque no esté de acuerdo con ese propósito, sino porque prefiere que sea el Gobierno quien lo plantee en una de sus leyes contra la corrupción prometidas para este mes.

La Ley de Financiación de Partidos Políticos fue reformada en 2007 y en 2012, pero en ninguna de las dos ocasiones se dio el paso de suprimir la financiación privada procedente de las personas jurídicas. Tras el verano, el PSOE presentó una proposición de ley con ese objetivo y el propio PP ha confirmado este martes que el Gobierno lo incluirá en sus prometidas reformas legales frente a la corrupción.

El encargado de defender el texto fue el diputado Ignacio Sánchez Amor quien basó su discurso en la necesidad de garantizar un juego electoral «limpio» en el que todos participen en igualdad de condiciones. «Hacer trampas en el juego, deslegitima al propio juego democrático», avisó, antes de asegurar que el 'caso Filesa' vacunó al PSOE contra la financiación ilegal y que el PP aún no ha probado esa vacuna por que no tuvo que sufrir «castigo» por el 'caso Naseiro'.

Tras pedir al PP que reflexione sobre lo «contradictorio» que es presentar medidas anticorrupción y a la vez intentar mantenerse «ajeno» al 'caso Bárcenas', advirtió a los 'populares' de que esa actitud puede «condicionar las posibilidades de acuerdo» con el PSOE en esta materia.

Ricardo Sixto, ponente de Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), apoyó la admisión a trámite de la iniciativa, pues su grupo defiende la financiación pública de los partidos, pero también avisó de que para combatir la corrupción hacen faltan otras medidas como controlar los 'lobbies', cambiar la Ley Electoral o modificar la Ley del Suelo.

La iniciativa también fue avalada por UPyD, cuyo portavoz, Carlos Martínez Gorriarán, abogó por trasladar a España el modelo alemán de financiación mixta de los partidos políticos, con aportaciones privadas y públicas al 50%. A su juicio, los partidos tienen «la obligación» de incrementar su financiación privada, pero también deben recibir aportaciones públicas.

HACE UN AÑO VOTABAN EN CONTRA

Desde Unión del Pueblo Navarro (UPN), Carlos Salvador dijo compartir la iniciativa socialista pero aprovechó para recordar que hace poco más de un año el PSOE rechazó una propuesta similar de su partido y criticó los «cambios de chaqueta según se gobierne o se esté en la oposición».

Por el contrario, la diputada del PP Pilar Cortés, ha descalificado la iniciativa socialista por ser «de parte», haber sido presentada «de manera unilateral» y no enmarcarse en un «plan serio» de reformas. «Es un parche con deficiencias técnicas», resumió, atacando también al PSOE por introducir «juicios de valor» sobre el 'caso Bárcenas' en la exposición de motivos de su texto y reprochándole que no proponga sanciones en el caso de que esas donaciones se sigan produciendo.

Por contra, ha garantizado que el PP está abierto a hablar de este asunto en el marco del plan de regeneración democrática que va a impulsar el Gobierno porque lo considera «más responsable» que discutir medidas «aisladas». Tras reprochar al PP que no acudiera a la primera reunión convocada con el Gobierno para hablar de este tema hace dos semanas, ha vuelto a «tender la mano» a todos los grupos para lograr acuerdos en esta materia.

ABSTENCIÓN DE LOS NACIONALISTAS

Los nacionalistas catalanes y vascos, por su parte, se decantaron por la abstención. Jordi Jané, de CiU, no quiso entrar a valorar la propuesta concreta de finiquitar las donaciones de empresas, limitándose a pedir que este tema se analice «sin demagogias», con reflexión «serena» y sin iniciativas unilaterales.

También el PNV dijo no oponerse a que este asunto se discuta, pero cree que no se puede hacer a la ligera, sino que exige «un examen más consensuado» en lugar de propuestas unilaterales «fruto de un calentón».

Según Aitor Esteban, prohibir las donaciones de empresas «exige un complemento» para los partidos porque, «si la financiación privada baja, debe subir la pública». Y tampoco serviría, agregó, para evitar en el futuro una contabilidad B como la que dice haber llevado Luis Bárcenas en el PP.

Por último, Rafael Larreina, de Amaiur, hizo hincapié en que las «trampas» en estos asuntos redundan en la desigualdad de oportunidades de los partidos y, por tanto, de los ciudadanos. A su juicio, más importante que cambiar las leyes es tomar medidas para finiquitar la «cultura del fraude» que, a su juicio, impera en España.