Quantcast

Nieto pide «calma» porque Ricart «no está en Córdoba», ni existe «ningún motivo de alarma»

Asegura que decir que «una persona coge un tren y atribuirle un destino es una interpretación excesiva»

CÓRDOBA, 5 (EUROPA PRESS)

El alcalde de Córdoba, José Antonio Nieto, hace un llamamiento «a la calma» porque Miguel Ricart, condenado en el año 1997 a 170 años de prisión por el secuestro, violación y asesinato de Míriam, Toñi y Desirée, las tres niñas de Alcàsser (Valencia), y puesto en libertad el viernes pasado tras la anulación de la doctrina 'Parot', «no está en Córdoba», ni existe «ningún motivo de alarma».

En declaraciones a los periodistas, el regidor ha reiterado que no le consta que las informaciones que se han conocido sobre su posibilidad de que pudiera llegar a Córdoba «tengan veracidad». Es más, asegura que «decir que una persona coge un tren y atribuirle un destino es una interpretación excesiva», y ante ello lamenta que no se transmita tranquilidad desde todos los ámbitos.

Así, Nieto aclara que «por parte de quien tiene la competencia y mucha más información que nosotros», le aseguran que «este señor no está en Córdoba», de ahí que insista en hacer un llamamiento «a la calma y tranquilidad de los cordobeses, porque no existe ningún motivo de alarma».

Además, comenta que «todas las medidas que se tienen que tomar se han tomado y estamos en contacto permanente con el Ministerio del Interior y responsables de transmitir esa información sensible y necesaria», a lo que añade que no le corresponde a él «alertar a otras ciudades y poblaciones», sino que se limita a decir que «este señor no está en Córdoba», y por tanto, subraya, «no hay motivos para la alarma».

Precisamente, la Subdelegación del Gobierno en Córdoba «no tiene constancia» de que Miguel Ricart esté en el capital cordobesa, según han manifestado a Europa Press de manera «tajante» fuentes de la administración estatal en la provincia, después de que se haya publicado que Ricart tomó la tarde de este miércoles un AVE en Madrid en dirección a Andalucía, tras pasar varios días en una pensión de la capital madrileña, y supuestamente pudo bajarse en Córdoba como una escala corta hacia otro punto.