Quantcast

Dimite el secretario general de UGT Andalucía, Francisco Fernández Sevilla

Francisco Fernández Sevilla, secretario general de UGT Andalucía, ha presentado su renuncia por el caso de las facturas falsas. Tras haber convocado un congreso extraordinario en el mes de enero, el secretario general ha anunciado ahora su dimisión.

Fernández Sevilla no ha podido soportar la presión tras la sucesión de acusaciones por facturas falsas y uso fraudulento de las ayudas de la Junta de Andalucía para la formación a los parados.

La Junta de Andalucía ha anunciado de hecho una investigación sobre hasta 17 expedientes por un total de 7,5 millones de euros. De hecho ya ha anunciado que reclamará al sindicato la devolución de 1,8 millones de euros correspondientes a dos ayudas que fueron concedidas por la Consejería de Empleo en 2009.

Con su dimisión, Fernández Sevilla cumplirá apenas seis meses y medio al frente de UGT-A, ya que accedió al cargo en el congreso celebrado el pasado 11 de mayo en sustitución de Manuel Pastrana con el voto del 81,7 por ciento de los votos de los delegados.

Según la nota difundida por UGT, Fernández Sevilla ha comunicado a Méndez su decisión de dimitir en una conversación telefónica a lo largo de este viernes y posteriormente le ha trasladado por carta que adopta esta medida con el objetivo de que «la organización pueda seguir trabajando con mayor tranquilidad y clarificar todo el buen hacer de la UGT».

¿DIMITIRÁ TAMBIÉN CÁNDIDO MÉNDEZ?

«Si hay alguien que ha metido la mano tendrá que hacer frente a las
consecuencias y seremos los primeros interesados». Fueron las palabras
del secretario general de UGT, Cándido Méndez el pasado 14 de octubre,
cuando salieron a a luz las primeras informaciones que salpicaban
directamente al sindicato.

Esta semana Cándido Méndez se ha manifestado en la misma línea en varias ocasiones y ha dicho que no descarta dimitir él mismo si el caso de las facturas falsas se convertía en una carga para el sindicato. No obstante, desde el sindicato han denunciado que existe una campaña de hostigamiento contra su organización e incluso que se está utilizando el escándalo para tapar el caso Bárcenas.