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Defensa dice que problemas como los que ha encontrado Navantia con el submarino S-80 son «comunes» en estos proyectos

MADRID, 24 (EUROPA PRESS)

El Ministerio de Defensa asegura que los problemas con los que se ha encontrado Navantia en el programa de submarinos S-80 debido a algunas desviaciones relacionadas con el balance de pesos son «comunes» en este tipo de proyectos y entran dentro del «riesgo a asumir» cuando se desarrolla un programa de estas características.

Así lo afirma el departamento que dirige Pedro Morenés en una respuesta parlamentaria, recogida por Europa Press, al diputado de CiU Jordi Xuclà, quien el pasado septiembre registró una pregunta en la que quería saber «quién ha asumido responsabilidades por el 8 por ciento de peso del submarino».

El diputado nacionalista aprovecha para señalar en su pregunta escrita que esta complicación surgida en el programa de sumergibles conlleva un «notable retraso de varios años en la fecha de entrega y unos elevados costes extraordinarios de adecuación».

Navantia anunció el pasado mes de mayo un nuevo retraso en el programa S-80, ya que se habían ha detectado algunas desviaciones relacionadas con el balance de pesos del submarino durante una revisión técnica. La empresa estimó en aquel momento que las pruebas necesarias para evaluar el alcance de las desviaciones y los posibles trabajos de ingeniería para corregirlo podrían retrasar la fecha de entrega entre 12 y 24 meses, lo que se suma a la demora que ya acumulaba el programa y que fijaba la fecha de finalización en 2015.

REDISEÑO LISTO PARA EL AÑO QUE VIENE

Unos meses después, en octubre, el ministerio adelantó que el rediseño del submarino estaría listo para principios del año que viene, una vez se pudo confirmar que la desviación de peso actual del sumergible alcanza el 8 por ciento, lo que se solucionaría alargándolo unos siete metros. Actualmente, el submarino S-81 se encuentra al 71 por ciento de su producción; el S-82, al 47 por ciento; el S-83, al 29 por ciento; y el S-4, al 19 por ciento.

La demora para la producción de las unidades del programa S-80 tendrá un impacto en el coste del programa, si bien Defensa aclaró hace algo más de un mes que no había intención de ampliar el techo de gasto», que se mantiene en 2.136 millones de euros.

Para hacer frente al coste de los trabajos de rediseño se ha ampliado el techo de prefinanciación del Ministerio de Industria, que hasta la fecha ha desembolsado 1.316 millones de euros y quedaban pendientes otros 60 millones, aunque este techo se ha ampliado en aproximadamente 800 millones de euros. El próximo año el desembolso dirigido al S-80 será de 208 millones de euros.

ES UN RIESGO A ASUMIR

Defensa ha respondido a Xuclà que los retrasos que ha sufrido el S-80 son «comunes» en este tipo de «proyectos de tanta complejidad e innovación tecnológica». «A pesar de su trascendencia e impacto en el programa, entran dentro de lo que puede considerarse como el riesgo a asumir por desarrollar un programa de estas características, como así ha ocurrido en proyectos de similar complejidad de otras naciones como Estados Unidos o Reino Unido», explica.

Por todo ello, añade que para evitar en el futuro cualquier tipo de desviación en estos proyectos, el departamento está trabajando en el «fortalecimiento de las oficinas de control de programas con el objetivo de que se realice un seguimiento más integral y coordinado».