Quantcast

Elena Poniatowska dedica el Cervantes a México «antes de nada»

MADRID, 19 (EUROPA PRESS)

La ganadora del Premio Cervantes, Elena Poniatowska, ha dedicado el máximo galardón de las letras españolas a México «antes de nada» y a su familia, de la que ha citado a sus tres hijos y diez nietos, y ha dicho que espera que sirva para levantar su fundación.

En una rueda de prensa celebrada en México, esta periodista y escritora nacida en 1932 en París se ha sentido muy agradecida por recibir un premio que, ha recordado, anteriormente han recibido escritores amigos, y también mexicanos, como José Emilio Pacheco y Sergio Pitol.

Poniatowska ha señalado que espera que los 125.000 euros del Cervantes ayuden a poner en pie su fundación, algo que madura desde 2006 con el objetivo que todo su legado de cartas, archivos y bibliografías puedan quedarse en el país centroamericano. «Ya voy a poder barrer en ese rincón con todas mis cajas», ha bromeado.

La escritora ha reconocido que ha recibido ofertas desde universidades de EEUU para trasladar allí su archivo –«los gringos te cobran eso muy bien», ha dicho–, pero que finalmente su hijo Felipe le animó a que su legado quedara en México en forma de fundación, pensada «para las mujeres y los niños, para que desde pequeños empiecen a leer y amar la lectura».

Vitalista, Poniatowska ha comentado que su próxima obra será un libro sobre Lupe Marín, la segunda mujer del pintor Diego Rivera. «No me queda mucho tiempo, me tengo que apurar y no perderlo pendejeando», ha ironizado esta escritora de 81 años.

La mujer es una constante de su obra literaria, de ahí que haya citado a Josefina Bórquez y su libro 'Hasta no verte Jesús mío' como su personaje «más amado», ya que la pudo «visitar, querer, escuchar, admirar y amar profundamente».

Su pasado como periodista ha estado muy presente en sus primeras declaraciones como ganadora del Cervantes. «Ser periodista es una gran lección de humildad», ha dicho al referirse a que éstos se tienen que acostumbrar a «esperar». «Con razón son borrachos, tienen que curar su maltrato», ha apostillado.

En otro momento, ha recordado que, tras pasar por un convento de monjas, «se hizo» periodista «por hacer algo». «El periodismo ha sido mi escuela, mi formación, me enseñó a escuchar y a retener. Ahora son grabadoras, pero yo era de tomar notas», ha señalado.

Poniatowska ha mantenido su compromiso de siempre con los más desfavorecidos. «Lo que más me preocupa –ha dicho– es que todo el mundo se vaya a dormir habiendo comido más o menos lo mismo. Ojalá salgamos adelante con una sola cosa, la educación».