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Las milicias responsables de los últimos incidentes en Trípoli inician su retirada de la capital

TRIPOLI, 18 (Reuters/EP)

Los combatientes de las milicias que han provocado incidentes en los últimos días en Trípoli han iniciado el proceso de retirada de la capital libia, lo que ha permitido el despliegue de unidades del Ejército en los puntos que anteriormente cubrían esos milicianos, han informado fuentes gubernamentales.

Los enfrentamientos registrados la semana pasada en Trípoli han matado a decenas de personas, poniendo de manifiesto las luchas de poder entre antiguos combatientes y milicianos islamistas que se niegan a desarmarse, dos años después de luchar para derrocar al régimen del coronel Muamar Gadafi.

La retirada de Trípoli de algunas de las milicias más poderosas contribuirá, al menos temporalmente, a rebajar las tensiones en la ciudad. Sin embargo, las nuevas Fuerzas Armadas libias todavía no tienen un potencial equiparable a las milicias que siguen actuando en la capital y en todo el país.

Las milicias que están desplegadas en Trípoli procedentes de la ciudad costera de Misrata, que se enfrentaron el viernes y el domingo pasados a los manifestantes y acabaron con la vida de unas 46 personas, han comenzado a replegarse hacia al este, incluidas las unidades de los grupos Escudo Libio y las Brigadas Gharghour, ha indicado un alto cargo gubernamental libio.

«Las tropas de Misrata en Trípoli se han retirado ahora y están en la zona entre las dos ciudades», ha indicado Salé Jouda, miembro del Consejo de Seguridad del Parlamento libio. Por su parte, el Ministerio de Defensa libio ha informado de que ha enviado varias unidades del Ejército a las zonas controladas hasta ahora por las milicias de Misrata.

Trípoli ha permanecido en calma este lunes con muchas tiendas, escuelas y universidades cerradas en señal de apoyo a una huelga convocada por las autoridades locales para exigir la salida de las milicias de Misrata de la capital libia.

Las milicias y los antiguos combatientes son a menudo contratados a sueldo por el Gobierno para proteger sedes gubernamentales y a altos cargos. Muchos antiguos combatientes siguen siendo leales a sus jefes, sus tribus o sus ciudades, por lo que, en muchas ocasiones, combaten por controlar un determinado territorio.

Las potencias occidentales, incluidos Estados Unidos, Francia y los aliados de la OTAN, están ofreciendo entrenamiento y ayuda a las Fuerzas Armadas.

Las milicias que continúan activas han logrado detener en los últimos meses las exportaciones de petróleo, dejando al Gobierno sin su principal fuente de ingresos y haciendo aumentar el temor de que el país se sume en el caos.