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Gobierno y oposición afrontan el debate clave de la 'ley Margallo' con las espadas en alto

MADRID, 17 (EUROPA PRESS)

El Gobierno y los grupos de la oposición afrontan con las espadas en alto el debate clave de la 'ley estrella' del jefe de la diplomacia, José Manuel García-Margallo, la Ley de la Acción Exterior y del Servicio Exterior del Estado, que se someterá este miércoles a votación en el Congreso de los Diputados.

A tres días del debate y votación de enmiendas parciales al texto, el Grupo Popular no se ha garantizado ningún apoyo a la ley, al no haber pactado ni una de las enmiendas presentadas por el resto de los grupos.

Y eso a pesar de que el propio impulsor de la iniciativa, el ministro García-Margallo, se ha reunido personalmente con portavoces de los grupos, incluso en varias ocasiones en el caso del PSOE, CiU y PNV, y ha manifestado públicamente su deseo de que la norma se apruebe con el mayor consenso posible.

Diputados de estos partidos afirman a Europa Press que el ministro, en esos encuentros, se mostró dispuesto a modificar ciertos artículos de la ley. Sin embargo, esa flexibilidad no se concretó luego con el Grupo Popular que, en las reuniones de la ponencia, no aceptó ninguna enmienda ni pactó ninguna transaccional.

Así las cosas, los portavoces parlamentarios en la Comisión de Exteriores han sido avisados de que el miércoles la ley puede llegar a votarse artículo por artículo, enmienda a enmienda, un procedimiento poco usual en la Cámara.

«Nuestra posición es de espera perpleja», resumen fuentes de CiU el sentir de su grupo, que percibe en el texto, como también denuncian los nacionalistas de PNV y BNG, los independentistas de Esquerra (ERC) y Amaiur y el grupo de la Izquierda Plural, un excesivo afán de control de la acción exterior de las Comunidades Autónomas.

García-Margallo se defiende de estas críticas afirmando que lo único que pretende la norma es «poner un cierto orden para que esto suene como una orquesta afinada» y para que la acción exterior de las CCAA «no sobrepase sus límites» invadiendo la política exterior, competencia exclusiva del Ejecutivo.

Entre otras cosas, la ley quiere obligar a las CCAA a que informen previamente al Ministerio de Exteriores de los viajes que sus representantes pretendan hacer al extranjero para que el departamento, en su caso, emita recomendaciones al respecto.

También plantea que tengan que avisarle con carácter previo de la apertura de oficinas autonómicas en el exterior, para que tanto Exteriores como Hacienda elaboren sendos informes sobre la iniciativa, aunque se modificó la intención inicial del Ejecutivo, que quería reservar a Hacienda la capacidad de poder vetar la apertura de estas delegaciones. El proyecto de ley no contempla sanción alguna por incumplimientos.

LAS LÍNEAS ROJAS DEL PSOE

El PSOE, que como CiU y PNV ha mantenido al menos dos encuentros personales con el ministro García-Margallo para intentar mejorar el texto, está dispuesto a mover el sentido de su voto del 'no' a la abstención, siempre y cuando el Grupo Popular acceda a introducir algunos cambios a la ley.

Entre sus líneas rojas, se encuentra la necesidad de que se invite a las CCAA a participar en el Consejo Ejecutivo de Política Exterior, un órgano asesor del presidente del Gobierno que prevé crear la ley.

Los socialistas también valorarían pasar a la abstención si la obligación para las CCAA de informar al Gobierno de los viajes que hagan al extranjero se limita a los presidentes y consejeros autonómicos, y no se extiende a todos sus altos cargos y miembros de sus asambleas legislativas, precisa a Europa Press el diputado Alex Sáez.

El PSOE también reclama reducir a uno los informes del Gobierno sobre la apertura de delegaciones autonómicas en el exterior, la introducción de un capítulo específico sobre Derechos Humanos y una serie de modificaciones relacionadas con las menciones en la ley a la cooperación al desarrollo.

El grupo de UPyD, enemigo de las llamadas 'embajadas' autonómicas, se sitúa también en el voto negativo al proyecto de ley a no ser que el Grupo Popular dé un giro radical y acepte algunas de las enmiendas más sustanciales presentadas por la formación magenta.

A pesar de que el ministro García-Margallo también se reunió con representantes del grupo que lidera Rosa Díez –después de que se quejaran de haber sido excluidos en la ronda que el ministro hizo con PSOE, CiU y PNV– y «tomó nota» de las reivindicaciones de UPyD, el Grupo Popular tan solo ha mostrado disposición a aceptar algunas enmiendas de carácter formal, que no afectan al contenido político de la ley, explica a Europa Press la diputada Irene Lozano.

Lozano no confía en que alguna de esas enmiendas salga adelante, pues ha visto al ministro más interesado en pactar con los nacionalistas que con su grupo, que propone entre otras cosas que los viajes que las CCAA pretendan hacer al extranjero solo puedan concretarse si lo autoriza el Gobierno.