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Lashes&Go: Extensiones de pestañas, el secreto de las celebrities y de Alba Lahesa

La historia de Alba Lahesa y la de su socia en la aventura de Lashes & Go, Sara M., es por desgracia la de muchos jóvenes en España. Tras años de estudio y formación universitaria no encontraron trabajo en lo suyo y tuvieron que ponerse a trabajar de dependientas. Alba es licenciada en Sociología, especializada en Recursos Humanos. Sara tiene el título de Económicas.

Contradicciones de la vida: Alba se decidió a ir a la universidad precisamente para lograr un trabajo con mejores condiciones de las que le auguraba la FP en estética que hizo inicialmente. “Los trabajadores de la estética… ¡pobrecitos!”. Pero al terminar la carrera se topó con el muro de la crisis: “Hice unas pocas prácticas y luego no conseguía nada, así que me puse a trabajar en una tienda”.

La crisis terminó por alcanzarla allí también. Alba se enteró de que había un ERE en marcha. “A mí me echaban”. Fue entonces cuando decidió dar un giro radical y convertirse en emprendedora. Era enero de 2013. Le propuso su idea a su cuñada, Sara, y ahí nació Lashes & Go.

LA MODA DE LAS PESTAÑAS PESTIZAS

Cuenta Alba que en sus estudios de estética tuvo la oportunidad de formarse en la técnica de las extensiones de pestañas, una tendencia entonces (como ahora) incipiente en España y que, por casualidades de la vida, comenzó a ofrecer a sus amigos y conocidos. “Una conocida mía se casaba y le cobraban 200 euros por ponerle las extensiones. Entonces le dije que yo se las podía poner y me compré un kit”.

Lo que empezó como una actividad puntual se convirtió a partir de enero y gracias a la ayuda e inversión de familiares en Lashes & Go, una empresa que ahora cuenta con dos líneas de negocio: venta online de pestañas postizas y colaboración con centros de estética para poner extensiones, a porcentaje.

Las primeras son las pestañas postizas 'de toda la vida'. Se las pone uno en su casa y existen multitud de modelos, incluso de colores o con brillos de fiesta. Las segundas son las que llevan para lucir miradas intensas celebrities como Paula Ecehavarría en España o Kim Kardashian entre las famosas internacionales.

“Se parecen a las extensiones de uñas, pero esto es más desconocido, claro. Se las ponemos gratis a la encargada de los centros de estética con los que trabajamos, para que vean que el proceso es relajante, que no pasa nada, y que sus clientes puedan ver también lo bien que queda”, explica Alba.

“LO DEL PAPELEO ES ESPANTOSO”

La empresa ya está en marcha y, de momento, con muy buenos resultados. “Tenemos beneficios desde el primer mes”. No obstante, Alba recuerda que los inicios resultaron complicados. “Hay millones de cosas que hacer, y es muy duro cuando no tienes dinero. Hay que tirar los favores de amigos…”. El diseño de la página web, el logotipo, el SEO de la página o las primeras estrategias comerciales son difíciles de poner en marcha. “Aunque solo sea una publicidad por 'adwords' en Google supone un coste fijo de 200 ó 300 euros”, dice.

Con todo, lo peor son las gestiones administrativas y la falta de apoyo que existe a pesar de los eslóganes de las campañas.”Es espantoso (…) Cuando iba a la Seguridad Social a preguntar por ejemplo cómo tributar me explicaban que ellos no son una gestoría… Al final tienes que contratar a alguien porque si no es imposible”.

Alba cuenta también su “indignante” experiencia con la Cámara de Comercio de Madrid. “Llevamos un mes esperando a que nos llamen para darnos una cita informativa; la chica con la que hablé tuvo encima la desfachatez de decirme que tardaban poco”, recuerda.

Sus dudas las han tenido que resolver por otros medios, entre ellos a través de Seniors Españoles para la Cooperación Técnica (SECOT), una organización en la que empresarios jubilados asesoran a jóvenes emprendedores. “Nuestro asesor se reúne con nosotras cada tres meses, la última vez por Skype, y nos pone deberes, como elaborar un plan financiero, por ejemplo”. Además de ayudarles con cuestiones técnicas les aconsejan sobre la toma de decisiones. “Por ejemplo, sobre en qué momento se puede contratar personal, a veces lo 'cuándos' son más difíciles que los 'cómos'”.

Precisamente el sueño de estas dos jóvenes es que la actividad de Lashes & Go crezca lo suficiente como para poder contratar personal. “De momento yo puedo vivir de ello, aunque Sara todavía tiene otro trabajo. El objetivo es que podamos vivir las dos y, además, contratar a otras personas”.