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Margallo elige al portavoz de Exteriores con Moratinos para impulsar la candidatura al Consejo de Seguridad

MADRID, 12 (EUROPA PRESS)

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, va a confiar el impulso final de la candidatura de España al ingreso en el Consejo de Seguridad de la ONU al veterano diplomático Manuel Cacho, uno de los más estrechos colaboradores de Miguel Angel Moratinos durante su etapa al frente del departamento, informan a Europa Press fuentes diplomáticas.

Cacho ocupó la portavocía del Ministerio entre mayo de 2005 y octubre de 2008, cuando Moratinos le premió nombrándole embajador en Cuba, en un momento en que España había recuperado el diálogo con el régimen castrista y abogaba por eliminar la Posición Común de la UE que condiciona el diálogo con la isla a que se produzcan avances en democracia y derechos humanos.

Antes de que Moratinos le escogiese como portavoz, Cacho fue embajador en Siria, Nigeria y cónsul general en Jerusalén. Jienense de 61 años, también ha estado destinado en las representaciones diplomáticas en Zaire, Filipinas, Chile y Reino Unido, además de haber ejercido como director de Asuntos Generales y subdirector general de la Oficina de Información Diplomática. En la actualidad, era secretario general de las Fundaciones Consejo Asia-Pacífico.

El Consejo de Ministros aprobará en las próximas semanas su nombramiento como embajador en misión especial para Candidaturas Españolas, en sustitución de Juan José Urtasun, que se va de embajador a Omán.

España aspira a ingresar en el Consejo de Seguridad de la ONU como miembro no permanente en el bienio 2015-2016. El máximo órgano decisorio de Naciones Unidas encargado de mantener la paz y la seguridad mundiales lo componen 15 miembros, cinco permanentes con poder de veto (EEUU, Rusia, China, Reino Unido y Francia) y diez no permanentes que elige la Asamblea General por períodos de dos años.

La última vez que España estuvo en el Consejo de Seguridad fue en el bienio 2003-2004, marcado por la guerra de Irak. Ahora, nuestro país opta a uno de los dos asientos que quedarán libres en 2015 para los países del bloque 'Europa Occidental y otros', al que pertenecen otros dos candidatos fuertes, Turquía y Nueva Zelanda.

UN CENTENAR DE APOYOS

A día de hoy, el Gobierno español ha recabado por escrito y de forma verbal el apoyo de un centenar de países a su candidatura (necesita 129, dos tercios de la Asamblea), según fuentes diplomáticas. No obstante, como el voto es secreto, en torno a un 20 por ciento de estos respaldos no llega a concretarse en el momento de la votación.

España cuenta en principio con el respaldo de europeos e iberoamericanos y considera que se la juega entre los países caribeños, las islas del Pacífico y el sur de Africa, donde habría que hacer más campaña, señalan las mismas fuentes.

Debido al actual contexto de recortes presupuestarios, el Gobierno dispone de un presupuesto limitado para promocionar la candidatura, menos de 600.000 euros. El grueso de este dinero se empleará en sufragar los gastos de un viaje a España de los embajadores extranjeros acreditados ante la sede de Naciones Unidas en Nueva York, y que ascienden a 192, aunque se da por hecho que no todos aceptarán la invitación.

El Gobierno aprovechará estos viajes para explicar a los diplomáticos por qué España quiere y se merece estar en el Consejo de Seguridad. El viaje incluye visitas a la Organización Mundial del Turismo -único organismo de la ONU con sede en España– y a las instalaciones de la ONU en Quart de Poblet (Valencia), donde la organización tiene un centro de comunicaciones para coordinar sus misiones en el exterior.

El apoyo que España ha dado a las misiones internacionales en Afganistán, Líbano, contra la piratería en el Indico, o más recientemente a la misión en Mali; a la lucha contra la pobreza y a la promoción de los derechos humanos son algunos de los valores que la candidatura española pretende poner en alza.

Los recortes presupuestarios que se vienen haciendo en la cooperación desde el año 2011 restarán no obstante puntos a la que venía siendo una de las bazas fuertes de la candidatura de España.