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La reforma del Reglamento del Congreso cumple seis meses esperando a que el PP abra un plazo para presentar propuestas

MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

La reforma del Reglamento del Congreso va a cumplir seis meses sin que la comisión correspondiente, donde el PP tiene mayoría absoluta, haya abierto siquiera un plazo para que los diferentes grupos parlamentarios puedan comenzar a presentar sus propuestas concretas.

A raíz de una moción de la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), el PP aceptó en noviembre de 2012 abrir el debate de la reforma del Reglamento del Congreso, que data de 1982 y que desde entonces sólo ha sido objeto de retoques puntuales.

Meses después, a raíz del Debate sobre el estado de la Nación, se aprobó una resolución para la regeneración democrática en la que se volvía a insistir en la conveniencia de actualizar las normas del Congreso. Ya en abril, después de que el PP pidiera agilizar la tramitación de aquellas propuestas contra la corrupción, el presidente del Congreso, Jesús Posada, convocó a la Comisión de Reglamento que él preside para iniciar los trabajos.

No obstante, desde que el pasado 24 de abril se designaran a los ponentes encargados de esta reforma, el PP no ha dado un paso más. Tras aquella primera toma de contacto, ninguno de los grupos parlamentarios ha podido exponer allí sus recetas para 'desencorsetar» el Parlamento.

Y eso pese a las constantes quejas que sobre todo desde la Izquierda Plural se han realizado ante este parón. El grupo parlamentario que capitanea Cayo Lara ha enviado ya dos cartas a Posada urgiéndole a que pusiera en marcha los trabajos para la reforma del Reglamento con el fin de que se pudieran acordar una serie de cambios antes de que concluya el actual periodo de sesiones.

TODO ESTÁ EN MANOS DE LOS GRUPOS

Pero en ambos casos el presidente del Congreso ha dejado claro que, tras la reunión constitutiva de la ponencia, el asunto queda ya en manos de los diferentes grupos parlamentarios que son, según ha venido defendiendo, los encargados de avanzar en pro de ese cometido.

Pero lo cierto es que todo está 'congelado' y de esta situación el portavoz parlamentario de IU-ICV-CHA, José Luis Centella, echa la culpa al PP que, a su juicio, no está poniendo de su parte para mejorar las normas de la Cámara porque éstas le benefician y porque en el fondo para el partido del Gobierno la democracia es «un mero trámite, un mal rato que hay que soportar». «Una verdadera vergüenza», ha resumido.

Pese a que los trabajos para la mejora del Reglamento están paralizados, algunos grupos parlamentarios, como el PSOE o el PNV han planteado sin éxito algunas iniciativas para cambiar algunos aspectos de las normas por las que se rige el Congreso.

Desde que este verano la oposición exigiera en bloque que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, diera explicaciones sobre el 'caso Bárcenas' –como finalmente ocurrió el pasado 1 de agosto–, el PSOE presentó una propuesta para obligar al jefe del Ejecutivo a contestar interpelaciones de media hora cada semana y el PNV registró otra para impedir que un grupo mayoritario vete unilateralmente el debate de iniciativas de la oposición.

Sin embargo, ambas iniciativas se toparon con el 'no' de la mayoría del PP, que precisamente justificó su negativa en que este tipo de propuestas deben encauzarse a través de la Comisión de Reglamento.

LAS 'RECETAS' DE PSOE E IU-ICV-CHA

Aunque nadie ha podido poner en común sus diferentes planteamientos para la mejora de las normas del Congreso, tanto desde el PSOE como la Izquierda Plural han avanzado ya algunas de sus ideas. Así, entre otras cuestiones, el PSOE quiere agilizar el formato de las sesiones de control al Gobierno de los miércoles para que no haya que registrar las preguntas con anterioridad y que cualquier diputado pueda levantarse y plantear una cuestión sin aviso previo, es decir, 'a la inglesa'.

De su lado, el grupo de izquierdas plantea ampliar el número de preguntas que se dirigen al presidente del Gobierno en las sesiones de control, reorientar la Comisión de Peticiones para que deje de ser «un mero buzón» de sugerencias, fomentar el papel individual de cada diputado o ampliar el número de iniciativas que pueda presentar cada grupo parlamentario.