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El Cervantes anuncia una renovación «a fondo»

MADRID, 9 (EUROPA PRESS)

El Instituto Cervantes ha comenzado un proceso de «renovación a fondo» que pasa por reorganizar sus sedes, impulsar el proceso de «iberoamericanización» y por constituirse en un organismo «bien distinto del que se conoce hasta ahora», más centrado en ser «garante de la calidad de la enseñanza del español en el extranjero».

La reorganización de sus centros (actualmente hay 86 en 43 países y no hay previsto cerrar ninguno) consistirá en estructurarlos por países (donde haya varios) o en regiones del mundo para mejorar su funcionamiento, intercambiar actividades y recursos, transmitir una imagen homogénea de lo que se hace y ahorrar costes.

Otro de los objetivos será ir incluyendo aún más a los distintos países iberoamericanos en los proyectos del Instituto, de modo que ejerzan un «liderazgo compartido» en esta materia, ha explicado este miércoles en rueda de prensa el director, Víctor García de la Concha.

En este proceso de iberoamericanización, el Instituto firmó un convenio para el intercambio de sedes con México, lo que hace que España se pueda beneficiar de los «14 magníficos centros» con los que cuenta esta país en Estados Unidos. «A los Estados Unidos no podemos ir si no es del brazo de Latinoamérica, y en concreto de México», ha señalado.

Dentro de este planteamiento, se ha acordado que la Universidad Nacional Autónoma de México cree un Centro de Estudios Mexicanos en la sede del Instituto Cervantes en la calle Barquillo de Madrid, que será inaugurado oficialmente el 25 de noviembre.

NUEVOS CENTROS SIN CERRAR NINGUNO

La creación de este centro, que un primer momento podría parecer «llamativo», se ha ido viendo como algo «natural», y la iniciativa será ampliada a otros países que podrían abrir sus centros en esta sede a lo largo de este curso. Están muy avanzadas las conversaciones con el Instituto Caro y Cuervo de Colombia y con Chile, e iniciadas con Perú. Próximamente se abrirán conversaciones con Argentina y otros países.

«El Instituto Cervantes no es una entidad exclusivamente española, siendo como es española», pero es también una entidad que trabaja con los países iberoamericanos, ha recalcado De la Concha.

Preguntado si el Instituto Cervantes y los centros culturales de todos los países iberoamericanos podrían terminar unificándose, ha señalado que este camino de iberoamericanización no se sabe «dónde puede acabar» pero está claro que «no tiene límite».

UN ORGANISMO «BIEN DISTINTO»

García de la Concha ha aseverado que «el Cervantes tiene que ser un organismo bien distinto del que hemos conocido hasta ahora» y debe centrarse en ser «garante de la calidad en el sector de la enseñanza del español como lengua extranjera».

Por eso, su actividad debe dirigirse en gran parte a formar profesores de español, debido al gran déficit de buenos profesores. Como ejemplo, ha indicado que en el curso pasado solo pudieron aprender español el 30 por ciento de los chinos interesados por la falta de profesores bien formados. También se necesitan profesores en Brasil y aumentar el nivel de los que existen en Estados Unidos.

El director cree que el organismo también tiene que dedicarse a la acreditación de escuelas de idiomas y a la evaluación y certificación del nivel de español de los alumnos, así como atender a los grupos de hispanistas por el mundo.

NÚMERO DE ALUMNOS

En cuanto al número de personas matriculadas el pasado curso, García de la Concha ha especificado que han descendido un 4,5 por ciento, disminución que se registra fundamentalmente en las regiones afectadas por la crisis económica y por conflictos sociales, aunque crecen las matrículas virtuales.

En total han sido 240.000 matrículas: 130.000 eran alumnos presenciales, 91.700 virtuales y 16.000 profesores que participaron en los cursos de formación. El curso pasado registró más de 66.500 aspirantes al Diploma de Español como Lengua Extranjera, acreditación que se convoca tres veces al año y que en le futuro se «multiplicará».

De la Concha ha alertado de que el idioma «español se puede morir de éxito» porque en gran parte de Europa forma parte de la enseñanza reglada, lo que resta matrículas en los centros privados que enseñan español. En cualquier caso, se está produciendo una avance en grupos de profesionales.

Sobre el presupuesto del Instituto, ha señalado que tras con el «hachazo» del año pasado, en 2014 contarán con 110,45 millones, lo que supone cierta «continuidad», al bajar un 3,2 por ciento. Desde el organismo han destacado que en este curso se ha ahorrado mucho en viajes y en gastos corrientes y se venderán algunas de sus sedes.

No está previsto que el Instituto abra nuevos centros (aparte del de Harvard), pero «no renuncia a tener una mayor presencia en el mundo», siendo las prioridades Estados Unidos, Asia y Oriente Medio. Para ello es necesario contar con más recursos económicos, por lo que ya se trabaja en nuevas formas de financiación y colaboración con otras entidades, ha explicado el secretario general del Instituto Cervantes, Rafael Rodríguez-Ponga.